La reelección está pasando de moda

14 de julio del 2014

“Este experimento no ha resultado favorable.”

Ahora que se nos acabó la distracción del mundial toca volver a los temas “jartos”, como el político. Qué le vamos a hacer si estamos ad portas de la segunda posesión de Juanma y a solo cinco días de la instalación del Congreso, en el que hay un muy alto porcentajes de reelectos.

El mismo día de su triunfo Santos prometió que presentaría al Congreso un proyecto de Ley para acabar con ese articulito que metió Álvaro Uribe y que a punta de repartir favores intentó ampliarlo para otra ocasión. Afortunadamente ese segundo intento fue frustrado por la Corte Constitucional y sólo quedó en pie esta figura para un solo período.

En verdad este experimento que había sido proscrito años atrás en la Constituyente, no ha resultado favorable. Los presidentes en ejercicio o cualquier alto funcionario, llámese Procurador o Congresista, facultados para buscar su reelección, hacen uso y abuso de su poder para lograrla. Es más, como acaba de suceder con Santos, una votación que no les favorezca es vista como un castigo que no se pueden dar el lujo de recibir y por ende hacen todo lo necesario para evitarlo.

No ha habido un comportamiento transparente en ninguna de las reelecciones recientes. La utilización del aparato estatal para lograrlas corrompió las instituciones y ha sido más el daño causado que los beneficios.

El primero en dar mal ejemplo desde la Presidencia fue Uribe, lo siguieron los procuradores Maya y Ordoñez que se dedicaron a comprar votos a cambio de fallos absolutorios, amenazas o puestos. Por estos abusos es que la propuesta del reelecto presidente Santos caló tan bien en la opinión pública y esperamos que se concrete lo antes posible, así sea con ampliación del período presidencial a cinco o seis años.

Por otra parte la indignación ciudadana ha encontrado eco en el Consejo de Estado que al parecer entendió que la grandeza de la Justicia se estaba deteriorando seriamente por los excesos de sus magistrados. El problema en las Altas Cortes no era la reelección sino la tal “puerta giratoria” donde se estaba volviendo una práctica común pasar de una Corte a otra gracias a una rosca de amigos que se devolvían favores turnándose para  nombrarse unos a otros, en un carrusel que había alcanzado proporciones de escándalo.

El Consejo de Estado no solo anuló la elección de dos Magistrados incursos en este tipo de malas prácticas, sino que ahora le metió muela a un personaje tan nefasto como el Procurador Alejandro Ordoñez, quien se hizo reelegir a punta de favores, en ese toma y dame que se ha convertido en factor de corrupción y envilecimiento de la justicia.

Quién iba a pensar que el todopoderoso Ordoñez, ese que en diciembre puso en jaque al Alcalde de Bogotá con un sanción tan arbitraria como exagerada, hoy estuviera a punto de ser sacado de su cargo por rosquero.

Qué bueno y necesario será para recuperar el prestigio de la Rama Judicial que se acabe de tajo con esta modalidad que significa comprar puestos a punta de mermelada o de trueque de beneficios.

¡Que se acabe la reelección presidencial, que se acabe la puerta giratoria de las Cortes y que se vaya el procurador! ¿Será mucho pedir? Ojalá la opinión pública no baje la guardia, ni se conforme con las glorias de James o de la Selección y siga presionado cambios que son fundamentales para nuestra democracia. ¡Esa si sería una dicha duradera!

www.margaritalondono.com

http://blogs.elespectador.com/sisifus/

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO