La ruta del Chikunguña

Jue, 15/01/2015 - 03:50
Empezando el año y por la añoranza de las vacaciones, les escribo sobre la experiencia vivida el último mes de festividades, dándole inicio oficial al 2015. Este fin de año tuve el placer de disf
Empezando el año y por la añoranza de las vacaciones, les escribo sobre la experiencia vivida el último mes de festividades, dándole inicio oficial al 2015. Este fin de año tuve el placer de disfrutar nuevamente la Costa Caribe colombiana, desde Cartagena hasta Riohacha, desafiando al Chikunguña. Del viaje me quedaron varias reflexiones: Primero, esta región de nuestro país es extraordinaria y sin querer entrar en clichés, está llena de tesoros. Cartagena es fácilmente una de las ciudades más lindas del mundo, y no es un descubrimiento de este viaje, pero cada vez que voy, que es frecuente, lo reconfirmo. Barranquilla se ha convertido en los últimos tiempos en mi ciudad favorita, con el maravilloso río Magdalena bordeándola, boyante, desarrollándose cada día. Sin duda se le notan las buenas administraciones con las que ha contado. Santa Marta está en un entorno único, entre el mar y la Sierra Nevada; sigue siendo la elección vacacional de muchos colombianos y extranjeros, y la recuperación de la ciudad, aunque ha sido lenta, se nota. Por último, las tierras de La Guajira, que todavía guardan el encanto de no estar del todo colonizadas, y donde todavía se pueden encontrar paraísos deshabitados. Segundo, evidentemente por razones que la historia sabe explicar muy bien y en las que no me voy a detener, no dejo de pensar que eso de tener el polo de desarrollo urbano más grande y más importante para el país en la mitad de Los Andes no ha sido del todo conveniente para la competitividad de Colombia. El trayecto desde Bogotá hasta la Costa Caribe lo hice por carretera y, como era de esperarse, seguimos muy atrasados en nuestra infraestructura vial, pero aunque tuviéramos las mejores autopistas, eso de subir y bajar permanentemente 2.600 metros con productos de todo tipo, es sin duda, un reto importante para el desarrollo. Colombia no sólo debe seguir trabajando en el fortalecimiento de su proceso de descentralización, sino que debe aprovechar cada vez más el potencial de la región Caribe. Tercero, en ese proceso de desarrollarse y volverse un centro industrial, indudablemente Barranquilla está haciendo el trabajo que le corresponde. Desde pequeña la he visitado, pues buena parte de mi familia es originaria de esa ciudad. Mi papá, barranquillero de nacimiento, me contaba como en los años 40 y 50 Barranquilla era la ciudad ejemplo en orden y desarrollo de Colombia. Como imaginarán, esa afirmación, durante años me costó mucho trabajo creerla, pero hoy en día y con gran admiración por la ciudad, me alegra mucho empezar a sentir lo que seguramente vivió mi papá hace más de 60 años. Lo que han tenido los barranquilleros son buenas administraciones (aunque no libres de cuestionamientos), justamente con lo que no hemos contado los bogotanos en los últimos años. Si las cosas siguen como van, que se preparen los barranquilleros, que todavía no se han dado cuenta del buen rumbo que ha tomado su ciudad.  Ojalá continúe por ese camino, por el bien de su gente y del país. Cuarto, el tema de las buenas administraciones es claramente crucial para la región. Colombia todavía no se puede dar el gusto de contar con malos administradores públicos y sentir sus consecuencias de manera moderada, y la región Caribe obviamente no es la excepción. Desafortunadamente esto se nota. Cartagena no pasa por un buen momento, está desorganizada, un poco sucia y se siente sobrepoblada por falta de planeación. Santa Marta está muy, pero muy sucia, y aunque en algún momento tuvo asomos de organización, es muy visible su dejadez. La Guajira sigue dando la sensación de tierra de nadie, de lejano oeste, llena de encantos pero continúa generando algo de temor transitarla. En toda la región, además, la pobreza sigue siendo rampante, y aunque los costeños viven su condición con mucho aplomo y alegría, no hay derecho a que en un país con el nivel de desarrollo de Colombia, una zona de la importancia y el potencial de la Costa Caribe siga teniendo esos índices de pobreza tan abrumadores. No olvidemos que en el departamento de La Guajira nuestros niños siguen muriendo de desnutrición. Finalmente, la conclusión de este recorrido por la Costa Caribe colombiana con el que comienzo el año 2015, es que Colombia realmente es un país extraordinario, con un potencial único, que los colombianos no hemos sabido aprovechar. Con educación, ejerciendo el poder ciudadano que brinda la democracia, siendo responsables con nuestras decisiones y exigiéndoles a nuestros gobernantes, lo lograríamos. Ojalá este año construyamos verdaderos cimientos para que nuestros hijos puedan disfrutar el país que podríamos tener.
Más KienyKe
Las lluvias generaron emergencias en varios barrios, con viviendas afectadas y vehículos arrastrados por la corriente.
La producción recorre los orígenes de Jorge Mario Bergoglio y su trabajo en barrios vulnerables antes de ser pontífice.
La NASA reveló las primeras imágenes de la Tierra captadas por Artemis II durante su viaje hacia la Luna.
La mujer coordinaba armas, logística y acciones criminales para una estructura armada en el norte del país.