César Jaimes y el sabor para la tierra fría

Publicado por: Erika Mesa Díaz el Mié, 03/02/2021 - 17:58
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El locutor César Jaimes, reconocido por su fe cristiana y su paso por Olímpica Estéreo, murió hoy por complicaciones con la covid-19. Repasamos su vida.
Créditos:
@cesarjaimes

Hablar de César Jaimes es hablar de vallenato, uno de los géneros más representativos del folclor colombiano, una expresión de la alegría de su gente, un sonido que evoca la nostalgia de las diásporas en un país centralista y siempre migrante, y una revolución que él ayudó a traer hasta la frecuencia modulada de Bogotá.

César Jaimes ya había adquirido cierta experiencia en radio cuando, en el año 1984, fue convocado para ser programador musical en la primera emisora tropical de la FM bogotana: Olímpica Estéreo.

Antes del aterrizaje de Olímpica, los medios bogotanos usaban la riqueza auditiva de la frecuencia modulada para transmitir las noticias y la música del mundo. Casi 40 años después, toda casa radial que se respete tiene una competidora que transmite música popular, pero Olímpica sigue siendo la más sintonizada.

Con el tiempo, el carisma de César Jaimes lo hizo ascender al punto de presentar el programa más popular de la emisora: el listado de Las 20 Latinas, con el locutor William Vergara. El espacio radial presentaba las 20 canciones favoritas de los oyentes y los DJ de todo el espectro tropical: merengues, reggae y todo lo que sonara a Caribe; pero, de manera muy especial, el vallenato, la música de la Costa, de donde son los dueños de la emisora y muchos migrantes que llegaron a Bogotá en busca de una oportunidad. Incluso, la lista salía en los periódicos y los oyentes la seguían con emoción.

Jaimes salió de la emisora por un tiempo para dedicarse a otros menesteres en emisoras como la Minuto de Dios y Radio Santa Fe. Eso sí, no se separó del vallenato: se convirtió en una voz de autoridad, una que recomendó a muchos artistas emergentes del género en las viejas casas disqueras y les dio la oportunidad de mostrar de qué estaban hechos.

Entonces, el reggaeton, aquel género que suena a Caribe y fusiona los ritmos del siglo XX, pero de cierta forma le extirpa su diversidad creativa a la región, se hizo tendencia en todas las emisoras de música popular: las de jóvenes, las de adultos, las de diáspora, todas. No había un diferencial.

En ese momento, en la primera década del 2000, llamaron a Jaimes para que se pusiera a la cabeza de la emisora. Volvieron los Vallenatos de Oro para la hora del almuerzo —y todavía siguen—. Recobraron eso que los hacía diferentes y han seguido explotándolo hasta hoy. 

Tiempo después, Jaimes dejó la dirección en manos de Dalia Bernal, esposa de Penchy Castro y vallenatera a morir, con cuya dirección la emisora sigue mandando la parada en sintonía. César Jaimes se dedicó a amar a Dios y a su familia —fue reconocido como un cristiano recalcitrante— y a la empresa de reportes musicales National Report. 

Un freno en seco tuvo la vida de este locutor y empresario, que sus amigos describieron como libre de vicios, por cuenta de la covid-19. Luego de batallar contra este mal por días, murió el pasado martes en la clínica Santa Fe, en Bogotá.