El eterno alcalde de Washington era un drogadicto

El eterno alcalde de Washington era un drogadicto

29 de noviembre del 2014

“La condenada perra me traicionó”, de esta forma Marion Barry se refirió a la prostituta que le dio detalles al FBI sobre uno de los vicios que escondía.

El hombre a quién el diario El Mundo de España llamó  el ‘alcalde más corrupto de Washington’, era adicto al a las drogas y al al alcohol. Esa “perra”, le contó a los agentes que en la habitación 727 del Hotel Vista International, a pocas cuadras de la Casa Blanca,  él estaba consumiendo crack.

La delación dañó -momentáneamente- las aspiraciones de Barry. Se preparaba para presentar una vez más su candidatura para la alcaldía de Washington, cargo que ocupó desde 1979 hasta 1991, razón por la que se ganó el apodo del eterno exalcade.  Sin embargo, todo se solucionó con nueve meses de cárcel y una multa económica insignificante.

Marion Barry

Utilizó a su favor el paso por la cárcel, el consumo de drogas y alcohol. Reconoció esas flaquezas del pasado para darse a conocer como un hombre nuevo que entendía las dificultades del pueblo y podía enfrentarlas. En 1994 Barry  obtuvo en las urnas el respaldo del comunidad negra y logró su cuarto mandato.

Su figura encarnó la imagen de la lucha racial en Estados Unidos. Desde su primera alcaldía puso en marcha numerosos programas de asistencia social, especialmente para favorecer la generación de trabajo para la comunidad negra, programas que fueron criticados y cuestionados por una poderosa fuerza política que se mantuvo en la orilla de la oposición

Pero con el paso del tiempo, el fenómeno político redujo potencia.  Su cuarta alcaldía empero estuvo salpicada de desafíos especialmente ante el aumento de la criminalidad y un enorme déficit de las finanzas capitalinas.

Jamás se alejó de los escándalos. En 2009, cuando se desempeñaba como concejal de Washington, Barry fue detenido por acoso sexual a una mujer. Este episodio no pasó a mayores, se dijo que tranzó al juez que tenía la misión de ejecutarle su castigo y Barry salió bien librado.  Como concejal, llegó a acumular una deuda de 2.800 dólares (2.240 euros) en multas de tráfico.

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Video del FBI. La prueba del consumo de crakc a unas cuadras de la Casa Blanca

Según el El Mundo, “Ésa era la clave del poder de Barry: su amplia red de corrupción. Como alcalde, primero, y como concejal, más tarde, se dedicó a favorecer a sus partidarios, que a su vez le devolvieron los favores en cada elección. Así es como el Partido Demócrata logró hasta los años sesenta controlar la política de las grandes ciudades”.

La avalancha informativa y los excesos lo alejaron de los medios. Solo fue hasta junio de este año que se conocieron noticias suyas. Publicó su autobiografía Mayor For Life, the Incredible Story of Marion Barry, Jr. (Alcalde de por vida, la increíble historia de Marion Barry Jr.), y fantasmas del pasado llegaron el presente.

El pasado 23 de noviembre e controvertido exalcalde de Washington murió a los 78 años. Su familia no reveló muchos detalles sobre su muerte pero se sabe que los excesos pasaron factura: El eterno alcalde padeció de muchos problemas de salud en los últimos años, como la diabetes, el cáncer de próstata y enfermedades renales.