Maradona murió a los 60 años

Publicado por: erika.diaz el Mié, 25/11/2020 - 11:21
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La estrella argentina del fútbol e ídolo del Boca Juniors sufrió un paro cardiorrespiratorio.
La estrella argentina del fútbol e ídolo del Boca Juniors sufrió un paro cardiorrespiratorio.
Créditos:
La Tercera

“No hay ninguna facultad que te enseñe a dar esta noticia”, dicen en la cadena ESPN durante la cobertura a un hecho tan difícil de creer que dio pie a cientos de salidas en falso de muchos medios en el mundo. Sin embargo, el triste momento ha llegado. La estrella del fútbol argentino, Diego Armando Maradona, sufrió una descompensación en su casa en Tigre, donde se recuperaba de una intervención quirúrgica delicada. Finalmente, su cuerpo no resistió esa última batalla y falleció por un paro cardiorrespiratorio.

Kienyke.com recuerda la vida de un ídolo que trascendió la escena deportiva para convertirse en un icono de la argentinidad y un elemento de la cultura popular latinoamericana y mundial.

El padre de sus padres

¿Por qué Maradona fue y seguirá siendo ídolo a pesar de la actividad y rendimiento de estrellas como Lionel Messi? Daniel Arcucci, quien se ganó el honor de ser el biógrafo de una figura tan pública y tan misteriosa a la vez, tiene varias explicaciones para eso. En primer lugar, Maradona asumió la carga de ser el padre de sus padres y sus hermanos a una edad muy temprana.

Diego Armando Maradona Franco nació en Villa Fiorito, una de las zonas más deprimidas de la Provincia de Buenos Aires. La casa de su infancia ahora tiene el antejardín lleno de basura y el patio donde dio sus primeras patadas ahora está ocupado por casas de invasión, instalaciones comunes en las villas argentinas. 

El astro fue el quinto de ocho hijos que tuvieron Don Diego y Doña Tota, como sus padres son llamados de cariño por la hinchada. Fue el primer varón y el favorito de su madre. Luego de destacar en el equipo de su barrio, la Estrella Roja, se animó a mostrar su talento en las inferiores de Argentinos Juniors. 

Con las Cebollitas, el nombre que adoptó el conjunto de las inferiores de su primer equipo, ganó los Juegos Nacionales Evita y el campeonato de la catorceava división. Luego cumplió catorce años y comenzó la leyenda. “El primer Maradona fue el hijo que dejó de ser hijo cuando, en su adolescencia, su nombre trascendió por primera vez”. 

El grande de la albiceleste

Maradona fue fichado por Argentinos Juniors a los catorce, pero debutó a los 15 en un partido contra Talleres de Córdoba. El resultado fue una derrota para su equipo, pero el público quedó entusiasmado ante su habilidad con la pelota: la pasó entre las piernas de un jugador rival. Su primer —y, de paso, segundo— gol en la primera división fue el 14 de noviembre de 1986, en un partido contra San Lorenzo.

Cuatro meses después, el futuro astro fue convocado a la selección argentina para jugar contra Hungría. Maradona entró en el minuto 62 y, aunque ese día no marcó y jugó solo 20 minutos, la selección ganó ese día 5 goles por 1. Sin embargo, su juventud fue el pretexto del técnico Menotti para no convocarlo a la selección que disputaría el mundial de mayores del 78, que la albiceleste ganó de local.

La revancha del Diego llegó al año siguiente, cuando fue convocado a la selección juvenil de su país. Ahí marcó su primer gol frente a Escocia y pudo marcar seis goles en el campeonato mundial sub-20 de Japón. Fue el segundo goleador del torneo. La selección, también dirigida por Menotti, también resultó campeona.

Había grandes expectativas por la llegada de Maradona a la selección mundialista de España 82, pero todas fueron frustradas durante la segunda ronda: perdieron los dos partidos contra Italia y Brasil. Además, Maradona fue expulsado por propinarle una patada de karate a Batista.

Maradona pasó tres años sin jugar para la selección argentina tras esta expulsión. Durante ese tiempo, Menotti fue reemplazado por Bilardo, quien pasó esos tres años experimentando con jugadores de la liga local. Tras una modesta clasificación al mundial del 86, llegó el partido contra Inglaterra en cuartos de final.

La tribuna ese día era una caldera de emociones. En aquel entonces estaba vigente la disputa por las Malvinas, así que algunos de los siempre apasionados hinchas argentinos protagonizaron desmanes. Sin embargo, la ganadora del partido y de la copa fue la albiceleste. En ese mundial, Maradona sumó cinco goles y cinco asistencias.

La jugada más importante de ese mundial —y de todo el siglo— fue suya, fue una mano: la mano de Dios. El Diego reaccionó a un mal rechazo con un salto en el que también alzó su brazo izquierdo, el cual acabó convirtiendo el gol.

Maradona jugó el mundial de Italia 90, que resultó en un subcampeonato, y ganó el Balón de Bronce. Después de su suspensión por dopaje y de un par de amistosos, Alfio Basile pasó de convocarlo hasta cuando Argentina tuvo la bochornosa derrota 5-0 contra Colombia. 

Hubo presión para volver a convocarlo para los partidos de repechaje y, eventualmente, para el mundial de Estados Unidos 94. De allí salió escoltado por Sue Carpenter durante el partido contra Nigeria, tras haber dado positivo en el control antidoping. Maradona había consumido un energizante de venta libre y aseguró que con ello no intentó sacar ventaja deportiva. Ese fue su último partido oficial con la camiseta de su selección. En esa ocasión declaró que le habían cortado las piernas.

Sue Carpenter escoltó a Maradona a la salida de su último partido con la albiceleste.
Créditos:
Facebook Eterno Moron

Maradona y Boca

Aunque Argentinos Juniors fue el equipo que le dio pista para darse a conocer como futbolista profesional, la camiseta de los amores del Diego siempre fue la del Boca Juniors. De hecho, rechazó generosas ofertas del River Plate, el Sheffield United inglés y hasta el América de Cali, con tal de hacerse de un lugar en el equipo xeneize. Sin embargo, la situación financiera del equipo no daba para comprar al joven jugador. Entonces, Maradona entró a Boca en 1981 cedido en préstamo por año y medio. Solo durante ese año hizo 28 goles y 17 asistencias en 40 partidos jugados. El equipo resultó campeón.

Su segundo y último paso por Boca como jugador se dio entre el año 95 y el 97. Para ese entonces se tiñó una línea rubia en su cabello crespo como forma de mostrar su compromiso con el equipo. En ese tiempo jugó 30 partidos en los que marcó 7 goles y 9 asistencias. Su último partido fue contra el River Plate el 25 de octubre de 1997, durante una extraña disputa legal por unos resultados antidoping que dieron positivo para cocaína.

Una estrella con claros y oscuros

El buen desempeño del Diego en su primer paso por Boca llamó la atención internacional. Eso le valió para pasar por tres clubes internacionales: el prestigioso Barcelona, el Napoli de Italia y el Sevilla de España. El salto del charco trajo tanto alegrías como desgracias a su vida.

En su autobiografía confesó que fue en Cataluña donde probó la cocaína por primera vez. El lustroso equipo culé no brilló demasiado con el Diego entre sus filas —aunque sí ganaron una Copa del Rey, una Copa de la Liga y una Superliga—. Además, durante su paso por el Barcelona sufrió una fractura, fue infectado con hepatitis A y recibió una sanción por irse a las manos con un jugador del Athletic, agresión que terminó en una batalla campal.

En el Napoli de Italia jugó sus mejores años: allí ganó dos Series A, una Copa Italia, una Supercopa Italia y una Copa UEFA (ahora llamada Europa League). Sin embargo, salió del equipo por la puerta trasera tras dar positivo para cocaína en una prueba antidoping. 

Tras ser suspendido, regresar a Argentina, ser allanado en su casa del barrio Caballito por posesión de estupefacientes y entrar en rehabilitación, Maradona sintió la necesidad de alejarse de Italia y entrar en un equipo con pocas exigencias deportivas. Así fue como pasó por el Sevilla sin pena ni gloria: se peleó públicamente con su entrenador y terminó su historia en Europa.

Después de volver a Argentina, Maradona jugó cinco partidos con los Newell’s Old Boys. Luego ocurrió la suspensión tras el positivo en el mundial del 94. Como la suspensión no le impedía firmar como entrenador, dirigió el Deportivo Mandiyú y el Racing de Avellaneda, con terribles resultados. Nunca pudo cumplir el sueño de dirigir Boca, pero sí terminó su vida como jugador profesional en ese equipo.

Las mujeres del Diego

La mujer más importante en la vida de Maradona fue Claudia Villafañe. La conoció en Villa Fiorito cuando ella tenía 17 años y fueron novios durante diez años. Su matrimonio se dio en el auditorio Luna Park de Buenos Aires y llegó a ser televisado.

Mientras esperaba a su hija Dalma, quien hoy tiene 30 años, Claudia se enteró de los rumores de un hijo anterior que el Diego habría tenido con la italiana Cristina Sinagra. A pesar de la prueba de paternidad que confirmaba su filiación, Maradona negó a su primogénito hasta 2016, cuando finalmente pidió perdón por rechazar a Diego Maradona Jr.

Maradona tuvo varios romances por fuera de su noviazgo y matrimonio con Villafañe. Algunos nombres incluyen a la cantante de Pimpinela, Lucía Galán, y la actriz Graciela Alfano. En 1996 nació Jana Maradona, resultado de una relación con Valeria Sabalain y quien solo fue reconocida por Diego en 2014.

Después del divorcio con Villafañe en 2003, salió con mujeres mucho más jóvenes que él: Verónica Ojeda, madre de su último hijo, Diego Fernando, y Rocío Oliva, quien fue denunciada por el astro por el delito de hurto.

Los últimos años

De acuerdo con Arcucci, el Diego vivió sus últimos años luchando por no convertirse en un monumento andante —aunque, inevitablemente sería eso—: más que necesitar emplearse por dinero, “Maradona necesitaba que lo necesitaran”. 

Por ese motivo, en las décadas pasadas aceptó ser comentarista deportivo, vicepresidente del consejo de fútbol de Boca, director técnico de la selección argentina y de dos equipos de los Emiratos Árabes. 

Su última contratación fue como entrenador del Club Gimnasia y Esgrima. Luego, la pandemia llegó y se detuvo el fútbol en Argentina. El encierro general afectó duramente su estado de ánimo, que empeoró tras perder a su cuñado en agosto. El 2 de noviembre decidieron internarlo por depresión y anemia. Luego, al día siguiente fue intervenido por un coágulo en su cabeza.

El 11 de noviembre fue dado de alta y trasladado a su casa en Tigre. Su jefe de prensa subió una foto en la que cantaban victoria.

Pero su cuerpo deteriorado no resistió más y hoy, a sus 60 años, dejó de respirar. Se marcha de este mundo en un momento en el que no será oficialmente despedido con una Bombonera llena de espectadores, como sería lo esperado para una figura de su magnitud. Sin embargo, tres días de duelo fueron decretados en su honor en la República Argentina y lo más seguro es que se presentarán aglomeraciones en las calles y las villas de su país. El hombre ha desaparecido y comienza la leyenda. 

Escuche las canciones en homenaje a Diego Armando Maradona: