Adele: ¿Por qué hablar del peso de la artista nos afecta a todas las mujeres?

Publicado por: maria.vargas el Mié, 27/05/2020 - 09:49
Share
Por: Kelly Johana Arroyave.
adele

A Adele la conocimos en 2008, se metió en los oídos del mundo luego de haber presentado su álbum “19”, canciones viscerales que hablaban de sentimientos profundos, combinadas con una tusa satánica que plasmó en sus letras y con la que, seguro, varias nos sentimos completamente identificadas. Desde siempre, su voz potente y su talento indiscutible, han sido dejados de lado y menospreciados por algo mucho más banal, su peso.  

Vamos a analizar por qué está tan mal alabar o menospreciar y juzgar el peso de Adele, pero no solo en cómo le afecta a ella, sino en cómo estos comentarios discriminan a todas las mujeres.

Desde su aparición y éxito en 2008, la cantante se destacó por ser una mujer de talla grande, pasaba horas en programas de televisión explicando por qué su imagen corporal no interfería con su talento, como si eso tuviera alguna relevancia en el mundo, y se sometía a entrevistas como la que tuvo con Anderson Cooper de CNN en 2017, en la que daba todos los argumentos de por qué su talla de ropa no debía tener alguna importancia dentro de su carrera.

¿Pasa lo mismo con las artistas de tallas pequeñas? ¿Las llaman a entrevistas para defenderse de comentarios porque son demasiado delgadas para tener talento?

En 2012 luego de que Adele ganara cuatro Grammys, la atención se centró en las declaraciones que dio el fallecido diseñador de moda Karl Lagerfeld, quien para aplaudir el momento por el que estaba pasando la cantante dijo: “This is the moment of Adele. She is a little too fat, but she has a beautiful face and a divine voice – (Este es el momento de Adele, ella es un poco gorda, pero tiene una hermosa cara y una voz divina)”, es decir, no valió de nada haber ganado cuatro premios al talento porque todo se redujo en que era “un poco gorda”.

Lee también: Por qué el video de Andrea Marmolejo es todo lo que nos jode a las mujeres, artículo ganador a premio nacional de periodismo digital Kien y Ke, categoría opinión.

Este es uno de los grandes problemas con los que la sociedad ha recargado a todas las mujeres de talla grande, “es linda, pero”, “canta bien, pero”, “es muy talentosa, pero”, “tiene una cara hermosa, pero”, “su estilo es muy cool, pero”… “pero”, “pero”,”pero”… cualquier cualidad es insuficiente ya que se ve opacada por el número que arroja la báscula.

Y entonces, ahora que Adele bajó de peso ¿cuál es el problema? Desde hace meses la artista viene publicando imágenes en las que se ve que su peso se ha reducido significativamente. Días atrás compartió, a través de su Instagram, una imagen de cuerpo entero en la que se veía completamente diferente a como la conocimos.

Estos fueron algunos de los comentarios en redes sociales:

¿Pero qué tienen de malo esas opiniones?

Los que aplaudieron el cambio de la artista argumentaron que está muy bien bajar de peso y que ahora sí se ve saludable, ¿y es que para ser saludable es necesario ser delgado? No está bien que se relacione de manera tan subjetiva la salud de una persona por cuánto pesa o, peor aún, por una foto. No es solo un acto de discriminación, es irresponsabilidad, y de manera sutil apoya que se siga segregando a una parte de la población.

 

También hubo quienes  argumentaron que Adele era hermosa, pero ahora más, nuevamente, “era hermosa, pero…”, según esos pensamientos, ¿las mujeres solo podemos ser hermosas completamente si tenemos una talla en específico?

Dele play y reflexionemos:

La salud mental NO se ve en las fotos. Entonces, ¿por qué no entendemos que NO tenemos derecho a opinar sobre el cuerpo de los demás, empezamos a cuidar nuestra salud mental, y la de los otros, y dejamos de tomarnos atribuciones que no nos corresponden?

Cuando se refuerzan de manera negativa ideas sobre el peso, las personas empiezan a creer que sus cuerpos no valen porque no son como los que nos vendieron socialmente y esto trae problemas de aceptación, de amor propio y traumas más grandes.

Demeritar el talento de cualquier persona por su peso, estatura, o cualquier característica física es seguir normalizando y alabando conductas agresoras, esconderse detrás de “opiniones” para seguir reafirmando que la belleza depende de una talla es un acto completamente reprochable.

Por: Johana Arroyave / @JohanaArroyave. Estudiante del diplomado de periodismo digital de KienyKe y la UPB.