¡Cuidemos al emprendedor! La tributaria tras bambalinas

5 Octubre 2022, 08:32 AM
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Creado Por
Liliana Bitar Castilla
"Colombia es una nación de emprendedores, llena de jóvenes con espíritu y con deseos de salir adelante".

Esta semana continuó el estudio de la reforma tributaria en el Congreso, donde han surgido inquietudes de varios gremios y empresas en lo concerniente al emprendimiento e inversión. Hay que reconocer la buena disposición del Ministerio de Hacienda para escuchar nuestras preocupaciones, lo que nos permite darle a los colombianos una excelente noticia en el sector de hotelería y turismo que impulsará el empleo en las regiones.

 

Turismo y generación de empleo

El emprendimiento, como motor del empleo y generación de riqueza, es -sin duda- un renglón que amerita la mayor atención en estos momentos. De acuerdo con el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, en el 2020, las Start-Ups, aumentaron el empleo en 38,5 %, año en el cual se presentó la mayor pérdida de empleos en el país, producto de la crisis económica y social.

Colombia es una nación de emprendedores, llena de jóvenes con espíritu y con deseos de salir adelante. Es un país donde la determinación de nuestras mujeres las hace una fuerza imparable, donde desde las regiones y el campo surgen a diario grandes ideas de progreso que con un diseño legal pueden materializarse. Por esto, debemos ser muy cuidadosos en no asfixiar ese tejido empresarial que lamentablemente ya tiene un ciclo de vida promedio de cinco años.

Con esto en mente, presenté una proposición para generar una tarifa diferencial en el impuesto de renta al sector turístico y hotelero, haciendo más atractiva la inversión y beneficiando el empleo de miles de colombianos que viven de esta actividad. La buena noticia es que el Gobierno acogió nuestra propuesta y se aprobó una tarifa del 15%, beneficio al que podrán acceder durante los primeros 10 años de vigencia de la ley.

Esta medida cobijará tanto a hoteles, eco-hoteles, agroturismo y remodelaciones en municipios pequeños y grandes, lo que impulsará decididamente al sector turismo y toda su cadena productiva, incluido el empleo en el sector. No obstante, vamos a insistir en una tarifa del 9% para los municipios de menos de 100.000 habitantes y así contribuir con el desarrollo en las regiones más apartadas del país.

 

Pilas con desmotivar al emprendedor

La reforma tributaria propone un ajuste en el cálculo del valor del patrimonio, el cual se basará en la valoración intrínseca de las acciones. Concordamos en que debemos rehacer la forma de valorar las empresas para que las personas naturales, que son sus dueños, tributen sobre un valor más cercano al de las sociedades que poseen. Sin embargo, el valor de una compañía puede ser muy relativo en el tiempo.

Para el caso de los emprendimientos que reciben una inyección de capital por parte de un inversionista, estos pueden reflejar un balance muy favorable en el momento de capitalizarse, pero es capital de trabajo. De modo que pueden pasar años en tanto la idea de negocio madura y genera verdaderas utilidades. En pocas palabras, imponer un impuesto al patrimonio fijado en este valor intrínseco puede terminar desincentivando la inversión y la confianza del emprendedor colombiano.

 

Un término justo en el pago de impuesto de renta

Por otro lado, es un hecho que la carga tributaria para las empresas es significativamente más alta en Colombia (35% de tarifa nominal de renta) con respecto al promedio de los países de la OCDE (24%), lo que afecta y reduce nuestra competitividad internacional para atraer capital e inversión. Si bien creemos que la reforma hace bien al enfatizar en la equidad tributaria, donde quienes tienen más aportan más, es clave que le apuntemos a las personas naturales, dueñas de las empresas, que al final que son las que reciben las utilidades.

Mantener una tarifa de renta alta para personas jurídicas (35%), por un lado y, por el otro, agregar una tarifa aún más alta en dividendos para los socios que lleguen al 39% puede producir efectos adversos en materia de emprendimiento. De allí que veamos con buenos ojos el acuerdo anunciado entre los ponentes de la reforma y el Gobierno para realizar un ajuste a la tarifa de dividendos que consiste en descontar hasta un 19%, lo que dejaría al 20% el valor máximo a pagar por este concepto.

Hoy más que nunca debemos ser precavidos para no frenar, ni mucho menos, desincentivar el emprendimiento. Nuestros emprendedores son la mayor apuesta económica que podemos hacer como sociedad, más aún para dejar atrás la parálisis que nos dejó la pandemia, pero en especial al estar frente a un gobierno de cambios, que persigue trascender de los escenarios tradicionales hacia una economía sostenible, innovadora, pujante y con justicia social.

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