El cambio climático es una alarmante realidad

22 Septiembre 2022, 08:15 AM
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Creado Por
Ricardo Felipe Herrera Carrillo
"Investigaciones sobre percepción, señalan que hace diez años, más de la mitad de los encuestados nunca había oído hablar del cambio climático; hoy, dos tercios de la población mundial lo ven como una amenaza".

Las advertencias señalan que si no se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), en algún momento el planeta será inhabitable. “Un 46% de las emisiones que antes eran contrarrestadas ahora se quedan en la atmósfera y provocan el incremento de los GEI, el calentamiento global y lo que llamamos cambio climático”. Los incendios forestales, las olas de calor y las inundaciones, son señales naturales inequívocas de advertencia. Sin embargo, la humanidad no parece reconocer esta grave realidad.

Esa “apatía colectiva”, según los científicos, obedece a que el cerebro humano se resiste a reconocer una amenaza causada hoy, pero cuyos efectos se producirán en el futuro. Es lo que los especialistas denominan “sesgo cognitivo”. Como la amenaza es demasiado global y, hasta cierto grado, intangible hoy, el cerebro pasa desapercibido frente a una inminente catástrofe.

El cerebro confía en que el progreso tecnológico nos salvará una y otra vez, como ha sucedido, por ejemplo, con la pandemia. Por eso, se permanece pasivo ante el aumento de la temperatura que sufre la Tierra. La percepción errónea que el cerebro tiene de la realidad, denota la existencia de una gruesa barrera mental, señalan los científicos. Esa barrera, nos impide actuar frente a situaciones que no nos afectan hoy. Otros estudios, indican que la mayoría de los seres humanos creen que los eventos futuros negativos no les sucederán a ellos. De hecho, creen que a ellos solo les sucederán eventos positivos. La tarea: romper esa barrera de falsa invulnerabilidad.

Investigaciones sobre percepción, señalan que hace diez años, más de la mitad de los encuestados nunca había oído hablar del cambio climático; hoy, dos tercios de la población mundial lo ven como una amenaza. En países como el Reino Unido, Francia y Alemania son tres cuartas partes de la población quienes reconocen esa amenaza. Sin embargo, una tercera parte de la población mundial, todavía duda que el cambio climático sea causado por los seres humanos. Personajes de influencia mundial, como Donald Trump y Vladimir Putin, hacen parte de esa población incrédula.

Las emisiones de dióxido de carbono (CO2) se han multiplicado y junto con otros gases naturales (metano y óxido nitrosos) o artificiales (gases fluorados) contribuyen a que suban las temperaturas. Las proyecciones de los científicos dan cuenta de que en los próximos 100 años la temperatura podría aumentar en cerca de 11 grados centígrados. Por otro lado, los datos estadísticos oficiales indican que durante los últimos años no han bajado las emisiones de CO2, salvo durante los meses de confinamiento producto de la pandemia. Lo anterior, corrobora que la actividad exacerbada del ser humano es un factor determinante y desequilibrante de la atmósfera y el ambiente.

El hecho de que las medidas y acciones que se puedan adoptar en Colombia, para contrarrestar las causas locales del calentamiento, no resulten determinantes o significativas globalmente, frente a los graves impactos negativos que produce EEUU, Europa y países asiáticos, no implica que la senda de robustecer una política de Estado que contribuya a contrarrestar el calentamiento global, no sea la correcta.

Colombia, posee riquezas naturales excepcionales y, por tanto, es deber de los gobiernos y su población, priorizar en su protección y en impulsar un desarrollo económico que así lo reconozca, evitando recorrer la senda errada de la destrucción del planeta que han recorrido los llamados países desarrollados e industrializados.

La necesidad de hacer un cambio drástico en el comportamiento colectivo e individual del estilo de vida de los colombianos, que incluyan la adopción de hábitos nuevos y más ecológicos, es prioritaria.

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