Encanto: la representatividad SÍ importa

4 Febrero 2022, 03:35 PM
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Creado Por
Daniela Viveros Durán
Hablar de la película es tan complejo, como el reto de enmarcar la esencia de Colombia en una hora y cuarenta y nueve minutos.

Desde 2021 ‘encanto’ pasó de ser solo un sustantivo que describe lo fascinante, para convertirse en el sinónimo de nuestro país, gracias a Walt Disney Pictures. Hablar de la película es tan complejo, como el reto de enmarcar la esencia de Colombia en una hora y cuarenta y nueve minutos. Sin embargo, hay un aspecto transversal a todas las escenas: la representatividad, el sentido de identidad que ha despertado la película, desde lo colectivo y lo particular. 

La idea del príncipe azul se la debemos en buena parte a Disney, los estándares de “vida perfecta” también. Cabría preguntarse hasta qué punto estas ideas han sido sembradas en el imaginario colectivo, y la incidencia que han tenido en la sociedad. 

Ahora, con ‘Encanto’ Disney entendió el contexto y, en coherencia con lo que ha trabajado en los últimos años, entregó al público una película basada en las complejidades de Colombia. Hizo un aporte a la construcción de imaginarios lejos de la huella dolorosa de violencia que vivió nuestro país a mano del narcotráfico, en entre los ochentas y los noventas.

Es famoso el caso de Kenso Brooks, un pequeño de dos años en New York, que posó junto a la imagen de Antonio en el televisor de su casa. Su cara denota la emoción de alguien que se siente identificado con lo que ve en las pantallas. Traigamos este ejemplo al escenario nacional, numerosos casos de niñas y niños que consciente o inconscientemente sienten validado su aspecto y costumbres, a través de los personajes. Niños afro, indígenas, mestizos que saben que el mundo los reconoce, en la industria del entretenimiento. 

Ahora, otro componente que nos une como país es el uso de locaciones de la película. Ver el Eje Cafetero, presente en una producción que en su estreno recaudó más de 27 millones de dólares, es sin duda un punto de encuentro, que amplía el espectro y hace que producciones del pasado que retrataban la cadencia de las grandes ciudades colombianas se queden cortas. 

Con Encanto, la marca del país en turismo y biodiversidad, amplió su plataforma, es momento de que juntos construyamos desde el turismo, el respeto por la biodiversidad y las tradiciones culturales, con la consciencia plena de que el activo más importante de Colombia es su esencia.

Escuche aquí la conversación con Liliana Valencia

La cereza del Encanto

Por último, un componente transversal a la historia es la música. El trabajo musical del neoyorquino Lin-Manuel Miranda, ha sido fundamental en el posicionamiento de la película alrededor del mundo y sobre todo para la construcción de la narrativa, a través de los sonidos propios de la región: tambores, acordeón, marimba.

Aquí sí hablamos de Bruno, imposible no hacerlo, si todo el mundo habla de Bruno al reconocerla en el primer lugar de la lista Hot 100 de Billboard, y cuenta con más de 76 millones de reproducciones en Spotify.

Una canción que en los primeros segundos evoca el tumbao latino, y en la que participaron voces destacadas de Colombia como la de Mauro Castillo y Carolina Gaitán.

Sin embargo, es válido también detenerse letras como la de ‘En lo profundo’ o ‘Inspiración’. Ambas son canciones que, además de entretener, traen a la conversación aspectos psicológicos de los personajes y que, volviendo al inicio han hecho que más de uno se sienta identificado directa o indirectamente con la película.

Encanto es lo que todos queremos ver en Colombia: un país resiliente, que construye en comunidad, aún cuando el dolor y la violencia son parte de su historia.

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