Fin de la democracia pre histórica

Publicado por: maria.vargas el Mié, 30/09/2020 - 08:06
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Por: Robinson Castillo.
Robinson Castillo

Digitalizar nuestra democracia es un proceso irreversible. Actualmente asistimos a las elecciones con normas del siglo pasado. Lo que se nos avecina es un reto sin precedentes, estaremos a un click del votante.

El primer obstáculo es la barrera cultural. La costumbre de la urna de cartón es más fuerte que el voto electrónico, las personas sienten confianza que fue una decisión muy personal y tienen la certeza que no se alterará . Es cuestión de tiempo la adopción virtual. Las democracias se basan en las elecciones.

El mecanismo mejorará la participación. Las experiencias en los países que se aplica este sistema, han dado resultados satisfactorios. Hay que poner la tecnología en el corazón de la democracia.

Más tecnología pero también más política. No todo puede quedarse en el estricto instrumento, es clave estimular la participación y modernizar una democracia encapsulada en el pasado.

En Colombia estamos con un rezago descomunal en materia de normas electorales. Las reglas de juego para todos los procesos de elección son del siglo pasado, específicamente de 1986. En ese año nos visitó el Papa Juan Pablo II, Argentina ganó el mundial de fútbol celebrado en México, el partido liberal retorna al poder con el triunfo de Virgilio Barco y al finalizar el 86 asesinaron al Director de El Espectador Guillermo Cano. Así de antiguo se encuentra nuestro vigente sistema electoral.

Vivimos en el mundo jurásico electoral. Y no es que seamos los más veloces para establecer reformas. Fue hasta el año 1990 cuando se introdujo la tarjeta para votar, que reemplazó las papeletas que tantas dudas generaron en la transparencia de los comicios. Pero si miramos el retrovisor, solo hasta 1957 fue posible que las mujeres votaran. ¡ Qué machismo tan descarado!

Actualmente se tramita en el Congreso una reforma al Código Electoral. ¿ Y qué es un Código? Viene del latín codex libro de leyes o principios; y el que está en discusión es de amplio apetito: 191 artículos. Pero muy necesario y urgente.

Dentro de los cambios que plantea el nuevo Código se destaca la forma de ejercer el derecho al voto. Y se mezclan nuevas modalidades: manual, electrónico mixto presencial, electrónico remoto y el anticipado. Así se pondría fin a la democracia pre histórica.

El factor tiempo también se toca. Aunque en muchas democracias hay variación de horarios para votar, en Colombia según la nueva reforma se extenderá una hora. Iremos de 8 de la mañana a 5 de la tarde. Una hora más para reflexionar a quién le rayan la cara en el tarjetón o solo con un click.

Un gran defensor de esta modernización es el consultor español Antonio Sola, al considerar que este tipo de avances promueven una mayor participación ciudadana y devolverá a la gente la responsabilidad de gobernar. Y enfatiza que estos avances no se pueden detener, simplemente llegarán.

“Nuestros países empiezan a estar preparados para la democracia digital directa y, por ende, para el voto electrónico” nos comentó Antonio Sola para este artículo.

El desafío del Registrador Nacional Alexander Vega, el Consejo Nacional Electoral y por supuesto el Congreso de la República, es inmenso. Tienen una oportunidad única, la única oportunidad de mejorar la democracia. ¿Utopía o realidad? Ellos tienen la respuesta.

El colombiano sigue asistiendo a votar usando una tecnología inventada hace 400 años: la imprenta. Lo digital democratiza más la política. Hay que darle F5 de inmediato a las normas electorales.

No se trata de una misión espacial a Marte. La preocupación gira frente a varios intentos fallidos de reforma, pero llegó la hora de entregarle a la ciudadanía herramientas de hoy para elegir y no seguir eligiendo con instrumentos del pasado.

Hay que liquidar el pasado electoral. Entramos a la democracia digital o la democracia digital elegirá por nosotros.

La pregunta incómoda

¿Incumplió el ex pdte Santos su promesa de no meterse en política?