Las vallas de la discordia: que no nos "abudineen" el país

Publicado por: maria.vargas el Vie, 21/01/2022 - 11:25
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Creado Por
Katherine Miranda
"En su propio ministerio permitió que un asesor de su despacho actuara como apoderado de una de las empresas que participaba en la licitación".

En medio de alarmas y denuncias realizadas por veedores ciudadanos, proponentes y medios de comunicación, la ex ministra de las TIC Karen Abudinen adjudicó uno de los proyectos de inversión más importantes de ese ministerio por 1 billón de pesos. Le entregó este millonario contrato a una Unión Temporal sin la capacidad financiera y técnica para ejecutarlo, ignorando que siempre estuvo controlada desde las sombras por Emilio Tapia y Álvaro Cruz, conocidos estafadores del carrusel de la contratación en Bogotá y del Estado.

En su propio ministerio permitió que un asesor de su despacho actuara como apoderado de una de las empresas que participaba en la licitación. También que estos contratistas aportaran garantías falsas para recibir 70.000 millones de pesos en anticipos que luego dilapidaron.

El escandaló estalló gracias a la labor de los medios de comunicación y al trabajo de control político que emprendimos desde el Congreso de la República. Una vez conocido el acto de corrupción en el Ministerio de las TICS, vimos a una exministra negligente, irresponsable y cínica, queriéndose atornillar al cargo con el respaldo del presidente Duque. Gracias a la presión social, mediática y al debate de moción de censura que adelanté en la Cámara de Representantes, Karen Abudinen se vio obligada a renunciar.

Pese a que fui denunciada por Abudinen ante la Corte Suprema de Justicia por los delitos de injuria, calumnia y fraude procesal por cumplir con mi trabajo como congresista, yo no me dejo amilanar ni amenazar por nadie. A mí no se me olvida que en sus manos se perdieron 70 mil millones y por eso he instalado 5 vallas en Bogotá para recordarle que debe responder por ellos. Se que como colombianos estamos cansados de que este Gobierno nos vea la cara, y de que se roben los recursos públicos de los más vulnerables.

También le quiero recordar a la exministra que el verbo Abudinear no me lo inventé yo. Lo acuñamos todos los ciudadanos indignados, en un sentimiento de impotencia al ver como malversan el dinero del Estado sin que haya consecuencias en el mayor escándalo de corrupción del gobierno Duque.

Invito a quienes se indignaron con estas vallas a que se indignen con los corruptos, con el saqueo del presupuesto público y no con un mensaje que nos recuerda lo que debemos combatir sin miedo.

Lo digo de frente y sin tapujos, ¡No bajaré las vallas! No hasta que aparezcan los 70.000 millones de pesos y nuestros niños tengan internet tal como lo prometió el Gobierno Nacional.

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