Mentalidad de crecimiento y perseverancia

Publicado por: maria.vargas el Jue, 09/09/2021 - 08:20
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Por: Luis Betancur Correa.

El Mindset (o estado mental) es una teoría creada por la Dra. Carol Dweck, profesora de psicología en la Universidad de Stanford, quien explicó en su libro «Mindset: la nueva psicología del éxito», que los seres humanos pueden tener dos tipos de mentalidades: Fixed Mindset (mentalidad fija) y Growth Mindset (mentalidad de crecimiento) y dependiendo del tipo de Mindset que se tenga consistirá la actitud y visión del mundo de una persona. De acuerdo con la Dra. Dweck, el Mindset es una percepción que las personas tienen sobre sí mismas y sus capacidades.

Una persona con mentalidad fija está convencida de que la inteligencia y las habilidades son talentos naturales que no necesitan desarrollarse, porque lo saben todo. Estas personas, se caracterizan por la necesidad de parecer más listos y tienden a evitar retos;  se dan por vencidos fácilmente; ignoran las críticas, incluso las constructivas y en ocasiones se sienten amenazados con el éxito de los demás.

A diferencia, las personas con mentalidad de crecimiento, aseguran que la inteligencia y talentos se pueden desarrollar. Su forma de ver el mundo y enfrentarse a situaciones, se fundamenta en el esfuerzo, trabajo constante y en que todo se aprende; son persistentes ante dificultades; crean hábitos enfocados al éxito y toman positivamente las críticas, que reciben.

Tener y desarrollar una mentalidad de crecimiento en una empresa, hace que esta y sus integrantes mejoren en aspectos individuales como grupales, logrando un beneficio interno, un mejor relacionamiento con los clientes, aumento de ventas y lealtad hacia la marca, así como aumento de cooperación entre los equipos de trabajo, lo que se traduce en un ambiente de confianza y conlleva a una mayor productividad, emprendimiento, creatividad e innovación.

Los trabajadores con Growth Mindset (mentalidad de crecimiento) están dispuestos a realizar tareas complejas y si fallan, no se desaniman, sino que lo ven como una oportunidad adicional, por esto para lograr que los trabajadores tengan una mentalidad de crecimiento y ganadora, las empresas deben crear un ecosistema social fuerte que fomente la confianza, la cooperación, el intercambio de ideas y la motivación para asumir riesgos, logrando así un ambiente solidario, amable y abierto entre compañeros.

Por esto, lograr que los trabajadores se sientan seguros para asumir riesgos, cometer errores y aprender de los fracasos, hará que se sientan motivados con sus habilidades, siendo fundamental fomentar una retroalimentación, preparada y positiva lo que se traducirá en mayor crecimiento de la empresa y sus trabajadores. Por lo tanto las empresas que promueven el Growth Mindset cuentan con trabajadores seguros, optimistas, competentes, disciplinados, incluyentes y perseverantes.

Gran parte de las limitaciones, cuando nos planteamos conseguir algo, están en la mente, al pensar que no se tiene la capacidad suficiente, ni el tenemos tiempo o que no servirá para nada. Por eso alcanzar un objetivo cuesta, requiere altas dosis de sacrificio, constancia y empeño y cuando se alcanza dicho objetivo, la satisfacción y la felicidad, es plena.

Por ejemplo así parezca incoherente, para lograr una mentalidad de crecimiento, también es importante una alimentación balanceada,  practicar deporte y revisiones médicas periódicas. Estar saludable ayuda a mantener la energía para afrontar cualquier situación, inclusive para actuar de forma coherente con uno mismo, avanzando a buen ritmo, sin que el desespero o el anhelo por lograr el objetivo, a cualquier precio, los haga tropezar o vararse en el camino.

Una meta a largo plazo conlleva metas intermedias y a corto plazo, por esto es ideal estructurar el plan en pequeños objetivos. Esta estrategia ofrece mayor seguridad, pues al fraccionar en metas volantes, parece menos arriesgado y se sentirá mayor satisfacción y control.

Contar con estructura mental ágil y abierta para lograr la transformación digital en las empresas, tiene que ver con el tipo de mentalidad que directivos y trabajadores posean, para poder adaptarse al cambio, por esto una mentalidad de crecimiento tiene un papel esencial cuando de alcanzar el éxito se trata.

Algunas personas no poseen de manera innata las habilidades necesarias para tener éxito en un mundo digital, por eso deben desarrollarlas a medida que se adaptan a los nuevos desafíos. Algunos directores y gerentes, están tratando de lograr que sus empresas se den cuenta que deben desarrollar procesos y habilidades para competir de manera más eficaz en el entorno digital.

La mejor manera de responder a un mundo volátil, complejo e incierto como el actual, es estar continuamente identificando y adaptándose a los cambios generados por las tecnologías emergentes. Por esto contar y promover una estructura mental ágil y de crecimiento entre trabajadores, proveedores y la comunidad, es un beneficio para lograr la transformación digital y ser competitivos, en este momento de constante cambio.

Cualquier tipo de mentalidad se puede ajustar cuando se desea. Es posible desarrollar una mentalidad de crecimiento, aunque en un momentos se tenga una mentalidad fija. Para ello, se necesita tomar conciencia de los pensamientos y empezar a valorar el esfuerzo y la perseverancia, ya que son las acciones las que definen a una persona. Estas personas entienden los fracasos como una oportunidad para aprender, y los obstáculos a superar como parte del proceso de crecimiento.

A veces ocurre que tenemos expectativas poco realistas, esperamos que las cosas sean siempre fáciles y nos frustramos cuando las cosas se complican. Por eso, vale la pena dejar esas expectativas de lado y entender que a veces las cosas no son fáciles, que es necesario el esfuerzo y fracasar varias veces antes de conseguir lo que se quiere.

Hay personas que tienen un talento innato para dibujar, para cantar, para un deporte etc., sin embargo, estas habilidades innatas juegan un papel más pequeño de lo que la mayoría cree, ya que son la perseverancia, las disciplina, la resiliencia, la practica y la dedicación, factores importantes para el desarrollo de estas características.

Además, las personas con un talento especial también fracasan, muchas veces en aquello que hacen bien. El primer libro de Harry Potter fue rechazado por doce editores antes de ser publicado. Cuando Michael Jordan se presentó a las pruebas de selección para el equipo de baloncesto del colegio, fue rechazado. Son muchas historias de fracaso, aunque el denominador común en el éxito final de todos, es su mentalidad de crecimiento y perseverancia.

Muchos aspectos de la vida, como los desafíos, la crítica o el éxito, parecen ser más fáciles de manejar con una mentalidad de crecimiento. Sin embargo, es importante tener en cuenta que ninguna persona está gobernada por una de las mentalidades. Todas las personas cuentan con una mezcla de las dos, dependiendo de la situación en la que se encuentre, las personas con las que interactua o los desafíos que están por enfrentar, algo a tener en cuenta, en las empresas.

El éxito viene como resultado del esfuerzo, el aprendizaje y la persistencia, además del talento. Las empresas están familiarizadas con el lema “adaptarse o desaparecer”, ya que la inteligencia artificial y la automatización están cambiando la forma en que se hacen los negocios.

La estrategia de transformación digital está presionando a la fuerza laboral a adaptarse al cambio y a una cultura organizacional con mentalidad de crecimiento, donde los trabajadores vean oportunidades de mejora para responder positiva y constructivamente ante las adversidades y alcanzar el éxito personal, empresarial y del país. En este momento de tecnologías disruptivas, las empresas deben abordar las necesidades de los clientes de manera temprana y rápida, ofreciendo extraordinarias experiencias, por lo que un factor clave del éxito empresarial, es la mentalidad de crecimiento o Growth Mindset