Mis alcaldadas, memorias de D. Quintero

Publicado por: maria.vargas el Sáb, 16/10/2021 - 09:15
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Por: Ignacio Arizmendi Posada.

¿Cómo podrían ser algunos apartes de las memorias que, en el futuro, escriba el actual alcalde de Medellín, Daniel Quintero Calle, con un título como Mis alcaldadas? Serían impresas en La Habana a principios del año 2042, cuando Miguel Díaz-Canel llevará más de veinte años de dictador de dicho país (no se rían). Pues bien, en esas supuestas memorias será perfectamente factible hallar párrafos como los siguientes:

● “El 27 de octubre de 2019 fui elegido alcalde para el cuatrienio 2020-2023, respaldado por 303.420 sufragios, la votación más alta, hasta entonces, por un candidato a la alcaldía. Esa noche, con lágrimas de nostalgia y alegría, recordé intensamente la época en que fui vendedor ambulante y mensajero para poder sostener mis estudios, pues en mi casa no había recursos debido a conflictos familiares”.

● “Desde el principio de mi alcaldía tuve serias dificultades con los partidarios del expresidente Álvaro Uribe y con el GEA, Grupo Empresarial Antioqueño, cuyas propiedades fueron luego expropiadas o confiscadas por orden de nuestro Comandante Gustavo Petro, Presidente de la República Bolivariana de Colombia desde mediados de 2022, de quien me honra ser el embajador ante el hermano gobierno de la República Comunista de Cuba”. 

● “En aquellos ya lejanos años me cuestionaban por todo. Por ejemplo, porque en lo que se llamaba comuna 14, El Poblado (hoy Comuna 14 del Pueblo), se ejercía la prostitución amorosa, motivo para que muchos turistas y ricos de la ciudad visitaran a diario sectores como el Parque Lleras (hoy Parque Petro), Provenza, Manila y el Parque de El Poblado (ahora Parque del Proletariado)”. 

● “Sobre la prostitución, cuando llegué dispuse que la fundación bogotana Star Cop Humanity asumiera un programa de atención a esa profesión y a la trata de personas. Quería que los antioqueños ricos y regionalistas, sobre todo los que no me querían, se pusieran más bravos conmigo. Y ya que hablo de regionalismo, les di muy duro, pues antes de cumplir mis dos años como alcalde había llevado a más de 100 personas de fuera de Antioquia para laborar en mi gobierno. Buscaba rabiar a los ricos tradicionales porque no les nombraba a sus hijos y parientes. Entre los llegados de fuera hubo más de un gerente de las Empresas Públicas, miembros de su Junta Directiva, mi secretaria Privada, el secretario de Comunicaciones, el director y el gerente del canal TeleMedellín, etc.”.

● “Hablando de TeleMedellín, aprovecho para contar que ordené que estuviera al servicio exclusivo de la Alcaldía, es decir, del Alcalde, o sea de mí, no de los millonarios de siempre, por lo cual exigí que no se publicara absolutamente nada desfavorable a mi gestión y a mi equipo. Por esa simple razón destituía a quien no acatara mi orden”.

En otros apartados de Mis alcaldadas se leerían textos como estos: 

● “Muchos, como el exconcejal Bernardo A. Guerra H., me criticaban porque en los primeros 21 meses de mi desempeño tuve cuatro equipos directivos, y eso dizque era malo dado que ‘en tan corto tiempo los funcionarios no alcanzaban a desarrollar, ni menos a ejecutar, ningún plan serio de trabajo’. Mentiras: lo que yo deseaba era que el máximo número de mis parientes, amigos y seguidores tuvieran ingresos seguros, lo que enfurecía a los ricos”.

● “Los ricos y los uribistas se burlaban porque adquirí lo que llamamos un ‘Robocop’, nuestro primer policía robot, con cámaras móviles, del cual comentaban que no funcionaba. Lo decían por el desafecto que me tenían y porque les daba miedo de que el robot los agarrara robando o atracando a los pobres en la calle”.

● “En cierta ocasión, el diario local El Colombiano (que me hacía oposición) informó que el Cuerpo de Bomberos de la ciudad tenía 15 máquinas sin uso por mal mantenimiento. Decían eso porque no funcionaba la máquina que podía alcanzar edificios con una altura de 33 pisos. ¿Y quiénes vivían en los últimos? ¡Pues gente rica! Y como no les arreglé las máquinas, me odiaban más. (No sobra recordar que el citado diario era propiedad de una familia adinerada y fue expropiado por el Comandante Petro, que lo rebautizó con el nombre de El Colombiano Revolucionario)”.

¿Sorprendería que los ciudadanos del futuro lean contenidos como los expuestos? No creo. Y eso que quedan muchos temas y fragmentos por anticipar. La Historia hablará de ellos.

INFLEXIÓN. Hay que recordar lo que siempre se ha dicho: que “la realidad es más elocuente que la ficción”…

Por: Ignacio Arizmendi Posada

16/10/2021

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