Otrosí del SITP hora de arrancar las mejoras

Publicado por: maria.vargas el Mié, 01/04/2020 - 12:32
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Por: Mafe Rojas.
Mafe Rojas

En el año 2019 la administración de Enrique Peñalosa tomó varias decisiones equivocadas en el SITP que tendrán un peso enorme en este 2020. La principal fue el otrosí con los operadores que disparó la tarifa técnica hasta llegar cerca a los $3200, mientras los buses tradicionales logran operar con una tarifa de $1800. No tiene sentido que se castigara a los usuarios del componente zonal del sistema con un alza del 46.6% para disminuir el déficit, mientras se negocia con operadores un aumento fuerte de su remuneración que dispara el déficit.

Ya se ha hablado mucho de los serios problemas que atraviesa el componente zonal del SITP, dificultades que, lejos de solucionarse en los últimos 4 años, se agravaron. Las más destacadas fueron una tarifa muy alta, el número de pasajeros en caída libre, largas esperas y desplazamientos lentos. Sin embargo, hay un tema en especial que se agudizó significativamente en la anterior administración y que pasó un poco "de agache", la altísima tarifa técnica del servicio.

En mayo de 2019 se firmó un acuerdo con los concesionarios del sistema para mantener la prestación del servicio y mejorarlo, este pacto fue formalizado mediante la firma de un otrosí a los contratos de concesión. El acuerdo contenía varias acciones para aumentar la calidad del servicio por parte de los operadores, y al tiempo la ciudad subió considerablemente la remuneración que les otorgaba.

Hoy ya tenemos un panorama claro de los impactos en la tarifa técnica de estos acuerdos. Mientras en marzo de 2019 se pagó en promedio 2570 pesos por pasajero en noviembre del mismo año se remuneraba $3200, un alarmante aumento, muy cercano al 25%. Esta situación a su vez, disparó el déficit para 2020 que dejó el exalcalde Peñalosa proyectado en más de 1.1 billones.

Uno de los primeros retos de esta administración será explicar muy bien a la ciudadanía y con amplio detalle, por qué el SITP requiere de $3200 para movilizar un pasajero de forma rentable y un bus tradicional solo $1800, sin ver una diferencia evidente en la calidad del servicio. Controlar el aumento de la tarifa técnica será crucial en los próximos años, ya que en menos de 4 años pasó de $2350 en promedio para 2016 a $3200, una variación superior al 36%, mientras, el IPC en ese mismo lapso varió menos del 18%.

Otro tema preocupante es la cantidad de flota operando que, según las cifras de Transmilenio, no ha aumentado. Esto es un prerrequisito ineludible para la mejora de la calidad del servicio. Por el contrario, de abril a diciembre de 2019 la flota vinculada al componente zonal disminuyó en 474 vehículos, pasando de 5638 buses a 5164. Si bien el otrosí solo exige flota nueva a partir del presente año, es preocupante que la cantidad de flota siga disminuyendo mes a mes.

 De la flota vinculada actualmente, según lo acordado en mayo, hasta 4880 vehículos podrán aumentar su vida útil, con lo cual podrán llegar incluso a 15 años de servicio, algo que deberá mirarse en detalle, ya que el aporte a la contaminación de estos buses es muy significativo. En abril de este año todos los concesionarios deberán haber mostrado la capacidad financiera para renovar y ampliar su flota, será un momento clave. La ciudad ha cumplido a los concesionarios, pero las mejoras en el servicio aún no se ven. Esto, en resumen, es lo que recibe esta administración.