Si no eres un buen ejemplo, podrás ser una terrible advertencia

Publicado por: maria.vargas el Dom, 17/01/2021 - 10:40
Share
Por: Augusto Solano Mejía.
Augusto Solano Mejía

Por estos días en que los titulares de los diferentes medios de comunicación en nuestro país difunden innumerables noticias sobre toques de queda, nuevas cuarentenas, fiestas clandestinas a puerta cerrada, reuniones familiares sin medidas de prevención, asistencia masiva a lugares públicos y hasta celebraciones con licor en las calles protagonizadas por los hinchas deportivos, no puedo dejar de recordar la frase de la famosa novelista inglesa Catherine Aird: “Si no puedes ser un buen ejemplo entonces, solo podrás servir como una terrible advertencia”.

Parece una cosa de locos, pero muchos colombianos están olvidando lo aprendido frente al Coronavirus. Según el Ministerio de Salud, fue el 6 de marzo de 2020 cuando se registró en el país el primer caso oficial de Covid 19. Es decir, han transcurrido más de 10 meses durante los cuales hemos convivido con las consecuencias mortales de una enfermedad que, además de colapsar los sistemas de salud en el mundo, cambió el ecosistema social, económico y medioambiental de los seres humanos, pero parece que algunos lo han olvidado o, aún peor, no lo han entendido.

Es imposible encontrar la explicación a que cientos, por no decir miles, de personas en los diferentes rincones del país evadan las normas más elementales de comportamiento frente al virus. Vemos como algunos violan indiscriminadamente en las calles, el comercio -formal e informal-, las playas, y el transporte público, por tan solo nombrar algunos lugares de encuentro, el distanciamiento social, el uso de tapabocas y el lavado de manos, exponiendo la salud de otros miles, porque este es un virus que se replica fácil y rápidamente.

Hay que reconocer que millones de colombianos han entendido e interiorizado el llamado del Gobierno, la empresa privada, las organizaciones no gubernamentales, las diferentes iglesias y hasta los equipos deportivos a la mesura en el relacionamiento social, y que el país ha avanzado en la creación de una nueva cultura de la corresponsabilidad social y el respeto por el otro. Sin embargo, es momento de decir ¡Soy un buen ejemplo y no una advertencia!

Un buen ejemplo es un modelo a seguir y en eso se debe convertir cada uno de los colombianos con la conducta que asuma frente al Coronavirus. Destaquemos los buenos ejemplos, aplaudamos las actitudes sensatas y rechacemos los malos comportamientos.

La advertencia es un mensaje que se transmite con la intención de prevenir sobre posibles peligros y riesgos. ¿Y que más riesgo que el corremos por la pandemia?

Hoy, cada uno de los más de un millón ochocientos mil contagiados y de los casi 50 mil muertos por el Coronavirus es una terrible advertencia del grave panorama que nos acecha si no decidimos exigir el buen ejemplo frente a la enfermedad.

En conclusión, cada uno de nosotros debe escoger si ser parte de aquellos decididos a trabajar conjuntamente por sacar a nuestro país adelante frente a la difícil situación que afrontamos, o engrosar y ser parte de las escalofriantes cifras de contagiados, y Dios no lo quiera, fallecidos como consecuencia del contagio.

Esta es una decisión personal, nadie la tomará por nosotros. ¿Usted que decide: ser un buen ejemplo o una terrible advertencia?