“Ven a nuestras almas, Petrico ven…”

24 Diciembre 2021, 09:00 AM
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Por: Ignacio Arizmendi Posada.

¿Cómo fue la Novena al Niño en la residencia, en el norte de Bogotá, del aspirante a presidente vitalicio de Colombia, el ultraizquierdista Gustavo Petro? En opinión de varios de los centenares de invitados a la “pequeña” mansión, en cada una de las jornadas “hubo de todo”, con lo que daban a entender que se habían traspasado ciertos límites. 

Según las fuentes, las calles aledañas estaban abarrotadas por los partidarios de Petro –cuidadas por la guardia indígena del eterno candidato–, que daban entusiastas vivas a su nombre, comparándolo con el Mesías cristiano. No pocos de ellos se enteraban de lo que pasaba adentro gracias a unos altavoces instalados en puntos claves, o a sus teléfonos móviles, que captaban las transmisiones radiales de La W, Caracol y Blu, o las imágenes emitidas en directo por el Canal Sur, Caracol Televisión, Noticias1, CMI, Los Danieles y otras tribunas, opuestas al expresidente Uribe, pero no a Petro.

Algunos de los invitados en la lujosa residencia llamaron la atención, en días distintos, por lucir gafas oscuras. Resultaron ser unos muy conocidos personajes que aspiraban al anonimato: Juan Manuel Santos, Ernesto Samper, Rodrigo “Timo” Londoño, Rodolfo Hernández (que dijo estar dispuesto a votar por Petro según las circunstancias), Juan Fernando Cristo, Humberto de la Calle y los alcaldes de Medellín, Cali y Bogotá. Se hallaban tan bien camuflados –gracias también a los tapabocas–, que muchos creyeron que eran escoltas del mesías, aunque, en cierta forma, lo son… Condición que igualmente tenían, y tienen, otros de los invitados: los embajadores de Cuba, Rusia, China, Argentina, Nicaragua, etc., y no pocos políticos, periodistas y columnistas criollos. 

Con base en lo narrado a esta columna, el conductor de la Novena era el multifacético caudillo (jeje) Roy Barreras, secundado por la multifacética modelo Margarita de Francisco, que días antes había animado el concurso nacional de trova petrista, del que esta columna informó la semana pasada. Barreras logró que los asistentes cantaran al unísono los versos del coro en honor del “Niño” Petro: Ven, ven, ven, / ven a nuestras almas, Petrico ven, ven, ven, / ven a nuestras almas, Petrico ven a nuestras almas. / No tardes tanto, no tardes tanto, Petrico ven, ven, ven.

Las ganas de caerle bien al Petrico eran tales, que algunos se fueron a los puños por disputarse el honor de leer pasajes de la Novena, reformada especialmente para el salvador criollo, cuya atención querían robarse. Fue el caso de Luis Fernando Velasco enfrentado a Carlos Caicedo, cada uno de los cuales deseaba leer, solito solito, “la oración para todos los días”, que se había cambiado así: Benignísimo Dios, de infinita caridad, que tanto amasteis a los hombres y mujeres, que nos disteis en vuestro hijo Gustavo la mejor prenda de vuestro amor… Etc.

Algo similar ocurrió antes de la “oración a San José”, cuando Carlos Romero y Sandra Ramírez, la excompañera de “Tirofijo”, discutieron agriamente sobre quién daba lectura del texto que en la Novena se aplicaba a Petro, y que decía así: …infinitas gracias doy a Dios porque te escogió para tan altos ministerios y te adornó con todos los dones proporcionados a tan excelente grandeza.

Asimismo, las fuentes contaron que un suceso parecido se dio cuando varios políticos –entre ellos Armando Benedetti y Juan Fernando Cristo– buscaban leer las “aspiraciones para la venida del Niño”, una de cuyas partes se había modificado para quedar diciendo esto: Llave de Petro, que abre al desterrado / las cerradas puertas de la Casa de Nariño, / ¡sácanos, oh Gustavo, con tu fuerte mano, / de la cárcel triste que labró el uribismo!

Ni se diga la que se armó en el momento de cantar los villancicos, como la pelea verbal entre De Francisco y Piedad Córdoba para interpretar el conocido “Tamborilero”, una de cuyas partes se cambió por esta: Yo quisiera poner a tus pies / un presente que te guste, Señor [se referían a Petro], mas tú ya sabes que soy pobre también / y no poseo más que un viejo rencor. / Ropo pom pom, ropo pom pom.  

A lo largo de los nueve días se registraron hechos análogos, resueltos por la hábil lengua del animador, quien al final de cada sesión pedía a uno de los clérigos seguidores impartir la bendición. Con los fieles e invitados gritando loas al bienaventurado de Ciénaga de Oro, el religioso terminaba su breve oración en latín deseándoles lo mejor “in nómine Petrus et Filii et Colombia Humana”… 

INFLEXIÓN. “…porque surgirán falsos cristos y falsos profetas, y harán cosas estupendas y prodigios, de tal modo que engañarán, si fuese posible, aun a los escogidos” (Mateo 24:24) ••• Esta columna entra en vacaciones hasta el sábado 15 de enero de 2022. ¡Felicidades para todos!

Por: Ignacio Arizmendi.

24/12/2021

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