El miedo a morir

Publicado por: david.palencia el Mié, 16/06/2021 - 08:30
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Creado Por
Armando Martí
Con respecto al miedo a morir, este sentimiento se debe a que en el inconsciente no se puede aceptar el final de nuestra vida.
El miedo a morir - Konciencia
Créditos:
Leon Selbert

Algunas culturas han considerado la muerte como un tema tabú y a su vez escabroso, procedente de un castigo divino a causa de nuestros pecados, errores y desaciertos.

Sin embargo, estas ideas para mí no son tan ciertas, pues Dios es amor incondicional y nunca nos va a rechazar, condenar, humillar, atemorizar o destruir.

Debemos comprender que los sentimientos de culpa, dolor, ira y vergüenza, así como los de alegría, gozo, placer, erotismo y entusiasmo son parte de nuestros instintos básicos, los cuales se pueden encausar a través de la voluntad y la conciencia plena. 

Con respecto al miedo a morir, este sentimiento se debe a que en el inconsciente no se puede aceptar el final de nuestra vida. Ahora bien, si esta se extingue le atribuimos el morir no a una causa biológica y natural, sino terminamos culpando a una “entidad maligna” que está fuera de nosotros y cuyo fin es quitarnos la vida.

Por eso, en las profundidades de nuestra mente nos resulta difícil concebir la muerte como el resultado normal del deterioro físico, emocional y psicológico que surge en la vejez.

La cultura occidental no enseña formas adecuadas de confrontar la muerte y esta ignorancia, acrecienta nuestros temores.

Por el contrario, en las culturas orientales, especialmente la tibetana, desde la niñez preparan a las personas para que entiendan la muerte como un estado más de la conciencia y un fenómeno que afirma la temporalidad de esta vida.

En consecuencia, eligen el desapego y siguen fluyendo al ritmo de la existencia sin temor a esa transición, que repito, no es una venganza ni un castigo de los dioses. 

La voz del Terapeuta y Escritor Armando Martí© para la sección Konciencia de KienyKe.com. Escúchalo, disfrútalo y compártelo:

El efecto, contrario ocurre cuando las familias no saben el manejo adecuado del duelo y desde la negación, pretenden esconder a sus miembros la realidad de la muerte, disfrazándola de fantasía con el fin de evitar un sufrimiento que, como lección de vida, muchas veces es necesario.

De esta manera, como resultado de este error, producen adultos temerosos y desconfiados a los que les será muy difícil afrontar la pérdida de sus seres queridos.

Hoy nos damos cuenta, que, a pesar de todos los inventos, sistemas y tratamientos de la ciencia, la realidad de la muerte es inevitable.

Cuando maduramos interiormente, comprendemos que la muerte es nuestra compañera de viaje por la vida, al igual que otros maestros como el amor, el dolor, la humildad y la compasión. 

El ejercicio de estas fuerzas espirituales, nos dan la opción de realizar “un salto de fe” el cual nos brinda fortaleza e intuición para encontrar un camino hacia el renacer en otras dimensiones. Como diría el psiquiatra y padre de la Logoterapia, Viktor Frankl (1905 – 1997): “en la muerte el ser humano no pierde su vida, se transforma en la vida”.

Por: Armando Martí

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