¡Yo decido quién soy!

Publicado por: david.palencia el Mié, 02/09/2020 - 08:52
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Creado Por
Armando Martí
La responsabilidad personal para algunos puede parecer como unas pesadas cadenas emocionales, pero están equivocados pues la verdadera libertad está contenida en la responsabilidad.
Yo decido quién soy - Armando Martí
Créditos:
SB Vonlanthen

El miedo de hoy lo dominaremos mañana”. Esta frase me ha alentado día a día, durante los largos meses de confinamiento social por el ataque a nuestra salud del COVID -19. Ahora que el gobierno y las autoridades locales están intentando que la ciudadanía vuelva a la “nueva normalidad”, es muy importante recordar que este es un momento crítico para todos nosotros debido a la velocidad de contagio del virus.

En días pasados, he observado con preocupación que algunas personas salen de forma desbordada a las calles en busca de una desesperada libertad, la cual debería estar orientada hacia la responsabilidad y no hacia el impulso o desobediencia del momento.

Escucha ¡Yo decido quién soy! por Armando Martí:

Por alguna razón, en medio de esta incertidumbre, la vida nos dio la oportunidad de ejercitar y reforzar la prudencia, la solidaridad y la conciencia social con el fin de cuidar de nosotros mismos y especialmente de los demás.

La responsabilidad personal para algunos puede parecer como unas pesadas cadenas emocionales, pero están equivocados pues la verdadera libertad está contenida en la responsabilidad.

Además, durante estas inesperadas circunstancias hemos sentido una gran angustia existencial, que incluso, logra bloquear nuestra capacidad de reacción y defensa ante las amenazas del exterior. Por eso, este temor debemos enfrentarlo para descubrir nuestras verdaderas fuerzas interiores que nos ayudan a anteponernos a los desafíos de la vida.

Es evidente, que las situaciones adversas se nos presentan a diario. El entrenamiento a través de la meditación nos hace conscientes de nuestras habilidades interiores al momento de superarlas.

Recordemos que los pensamientos abrumadores de dolor, estrés y frustración se pueden transformar hacia una posición de poder interior basada en la autoestima, modificando el enfoque hacia una postura de optimismo y esperanza. La concentración y la visualización mental positiva son una valiosa herramientas para el cambio.

La felicidad y la paz están por encima de cualquier otro valor de orden material. Si dejas de percibirte como una persona únicamente “productiva”, es posible que encuentres que el equilibrio interior y la salud mental no tienen precio. Con esta nueva visión de ti mismo, te aseguro que todo tu mundo cambiará.

En el Budismo Zen, lo más preciado y simbólico de sus creencias es la sonrisa del Buda, que significa un estado elevado del maestro al haber experimentado todas aquellas cosas tanto exteriores como interiores que debía conocer.

Por consiguiente, al meditar y vivir en el aquí y en el ahora, hacen que la felicidad se vea reflejada en la suave sonrisa de liberación, que también significa el dominio de sí mismo, la autocompasión y la responsabilidad por el bienestar de todos los seres humanos.

De este modo, debemos aprenden a manejar los siguientes dos poderes mentales: las palabras que afirmamos y la intención que ponemos a nuestros pensamientos.

Si pudieras imaginar cómo sería tu vida cuando haya pasado la pandemia del COVID – 19, ¿qué cambios realizarías en tu existencia? ¿Cuáles fueron las enseñanzas que te dejó este confinamiento? ¿De qué cosas pudiste deshacerte? ¿Qué valores tienes como persona? ¿Cómo era tu antigua vida? ¿Qué hacías con ella y qué vas a hacer con esta nueva oportunidad de la existencia?

Recuerda, los proyectos y las metas más importantes que vas a realizar deben florecer desde el silencio interior, el cual pudiste experimentar durante el encierro. Esta práctica te ayuda a repotencializar y reconectar con tu ser esencial. Aprende a calmar la mente y mejorar tu calidad de vida desde la autosugestión positiva.

Ahora visualiza, que al lado de tu DVD tienes varias películas que representan tu vida, ¿cuál sería tu favorita? Además, elige la que no repetirías, la que más alegría te trae y aquella que te paraliza de terror. Según la disposición que tengas para lograr una nueva versión de ti mismo, puedes editarlas, adelantar su trama, detenerlas o simplemente con un clic apagar el reproductor para gozar de la realidad del momento presente.

Finalmente, no se trata de sosegar la mente de vez en cuando, sino de cambiar hacia una vida donde no te hagas daño y tampoco le hagas daño a los demás. Todos vamos a prepáranos desde la orilla de esta “nueva normalidad” para asumir con entera responsabilidad que: “¡yo decido quién soy!”

Por: Armando Martí