El bachiller Jhonatan Rodríguez prestaba su servicio en el puente de tercer nivel, ubicado en la carrera 30 con calle 6, exclusivo para buses de Transmilenio. La mañana de este viernes transcurría como cualquier otro día, sin embargo, la jornada sería más agitada de lo normal a causa de un hombre que intentó quitarse la vida.
Lea también: La conmovedora carta de un niño suicida
“Una señora me informó que en el puente se quería lanzar un señor. Voy a verificar y efectivamente el señor estaba en el borde. Me pongo a hablar con él para distraerlo mientras llega apoyo al lugar”, dijo el joven bachiller, explicando lo sucedido.
Al llegar a la baranda, un hombre de unos 45 años se encontraba con una cuerda atada de un extremo al puente y del otro al cuello. Con la mirada perdida, estaba determinado a dar el último paso de su vida, cuando el bachiller Rodríguez se le acercó silenciosamente, y, de manera amigable, lo saludó.
La cuerda apretada alrededor del cuello del hombre no le dejaba hablar con claridad. Con voz agitada empezó a contarle sus problemas, mientras el llanto lo interrumpía . Rodríguez aprovechaba los momentos de desconcentración del hombre para llamar por radio a sus superiores pidiendo apoyo.
Rápidamente llegó la respuesta. Una ambulancia, varios carros de policía y un camión de los Bomberos de Bogotá subieron el puente para salvar la vida del suicida. Con la misma cautela de Rodríguez, el personal capacitado también buscaba distraer al hombre y hacerle conversación, al tiempo que trataban de cortar la cuerda.
Mientras tanto, el bachiller subió la baranda y pasó al lado posterior del puente. Abrazó al hombre y con ayuda de los bomberos logró pasarlo al otro lado, donde fue recibido por personal médico que inmediatamente le hiciero una rápida revisión y lo trasladaron a un centro médico.
El esfuerzo del bachiller fue inmediatamente reconocido. Jhonatan Rodríguez pasó de ser un simple auxiliar a ser un heroe al salvarle la vida a un hombre.
