“En Colombia persiste la amenaza paramilitar”

“En Colombia persiste la amenaza paramilitar”

6 de Marzo del 2015

La Delegación Asturiana de Verificación de Derechos Humanos, que realiza su undécima visita a Colombia, reiteró su alerta por la permanencia de los grupos paramilitares en el país, que, asegura, ahora integran bandas criminales, pese a estar oficialmente desmovilizados desde 2006. Lea también, Cuando los ‘Paras’ fueron los mejores amigos de las Farc.

Entre el grupo de visitantes figuró en esta ocasión el europarlamentario del partido español Izquierda Unida Javier Couso, quien integra la Comisión de Relaciones Exteriores y la Subcomisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo, donde la situación de Colombia “es un tema recurrente”.

La percepción que se lleva a Bruselas es “pesimista”, sostuvo Couso al presentar en Bogotá un avance del informe que en los próximos meses conocerán de forma íntegra instituciones de la Unión Europea (UE) y de España.

Tras visitar las regiones del Meta, Cesar , Magdalena, Santander, Antioquia y Bogotá, la misión reiteró que en el país “persiste la amenaza paramilitar bajo diferentes nombres y modos de actuar”, en alusión a bandas criminales como los Rastrojos o Los Urabeños.

También continúan las amenazas y hostigamientos contra activistas, defensores de los derechos humanos y organizaciones sociales, que cuentan con una protección estatal “insuficiente o ineficaz”.

Sobre el Ejército, destaca que “persiste la práctica ilegal” de “realizar redadas para forzar el reclutamiento de jóvenes campesinos” y que realiza “operaciones ofensivas” contra las guerrillas, entre ellas la de las FARC, con la que actualmente el Gobierno dialoga en Cuba y que mantiene un alto el fuego unilateral e indefinido desde el pasado 20 de diciembre que ha advertido con terminar si los soldados las atacan.

Por otro lado, según la misión asturiana, “las empresas multinacionales están ocupando enormes territorios generando graves conflictos” con campesinos e indígenas, en tanto que “violan con impunidad normas laborales, ambientales y tributarias”.

La misión sitúa en el punto de mira a Pacific Rubiales, Drummond, Goldman Sachs y Cerrejón-Glencore-BHP, entre otras.

Javier Arjona, de la ONG Soldepaz Pachakuti, que lleva años visitando Colombia con este grupo, lamentó que estos informes “en buena parte no son considerados por las autoridades colombianas”.

No obstante, en esta ocasión sus conclusiones podrían tener impacto especial en Bruselas, que mantiene un acuerdo provisional comercial con Colombia supeditado, entre otras cosas, al “cumplimiento de los derechos humanos“, recordó Couso.

“Creo que estamos en un momento en el que desde Europa vamos a presionar fuertemente al Gobierno colombiano para que pruebe que en el país hay una democracia normal”, en la que “no existen los paramilitares, no existen asesinatos de sindicalistas ni de defensores de derechos humanos”, afirmó.

La delegación, que está adscrita al gobierno regional español del Principado de Asturias (norte), integra políticos y activistas que desde hace más de una década han acogido a casi un centenar de defensores de derechos humanos colombianos en riesgo.

*Con información de la Agencia EFE