Por unanimidad, la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos determinó que la policía no puede registrar un teléfono celular sin contar con una orden judicial. El tema llegó al altísimo tribunal a raíz de dos casos en los cuales la policía utilizó información hallada en los celulares de los sospechosos para usarla en contra de ellos. El tribunal consideró que tales registros fueron violatorios de la Cuarta Enmienda de la Constitución, que prohíbe requisas y decomisos irregulares.
La Cuarta Enmienda siempre había sido aplicada a lugares, objetos, correspondencia, conversaciones telefónicas, etc., pero no consideraba los celulares que, evidentemente, no existían en el momento en que dicha norma fue creada. Con este fallo, los teléfonos celulares y la información que contienen pasan a ser parte del fuero interno de la persona, el cual es inviolable sin una previa orden judicial.
