Hay o no fracking en la laguna de Tota

21 de junio del 2018

Con una superficie cercana a los 55 km², la laguna de Tota es la más grande de Colombia y la segunda navegable a mayor altitud de América del Sur. Incluso esta región genera aproximadamente el 80 por ciento de la producción total de cebolla del país. Sin embargo, la riqueza del territorio se vio amenaza por el […]

Hay o no fracking en la laguna de Tota

Foto: captura de pantalla

Con una superficie cercana a los 55 km², la laguna de Tota es la más grande de Colombia y la segunda navegable a mayor altitud de América del Sur.

Incluso esta región genera aproximadamente el 80 por ciento de la producción total de cebolla del país. Sin embargo, la riqueza del territorio se vio amenaza por el Voldemort de la naturaleza, el fracking. Esta práctica busca socavar la magia de los territorios, haciendo estragos a su paso.

Sumado a amenazar los recursos naturales, aparecieron los sentimientos de derrota luego de las elecciones presidenciales, y la politización, el odio, la intolerancia, y la desinformación crearon la mezcla perfecta para que unos camiones en las inmediaciones de la playa blanca de Boyacá se canalizaran en dar por sentado que allí se estaba llevando a cabo la práctica innombrable.

Algunos sacaron el argumento de que el mundial sirvió como el distractor perfecto para que no se protestara por la supuesta medida. Otros hasta relacionaron el hecho con la implementación de la JEP, y hasta calificaron los resultados de la votaciones en el departamento.

Lo que sí es cierto es que nunca hubo fracking, pero la amenaza persiste ya que sí se abrió la puerta porque los camiones que se vieron en las fotos estaban explorando la posibilidad de empezar la fracturación hidráulica del preciado suelo.

El Gobernador de Boyacá, Carlos Amaya explicó a KienyKe.com que “se hizo un contrato con una empresa extranjera para desarrollar exploración sísmica en 12 municipios de Boyacá y el objeto de este es hacer exploraciones de petroleo para la posible explotación con métodos convencionales y no convencionales”.

Lo que también es cierto es que el contrato solo es exploratorio, pero como lo dice Amaya “uno no invierte tanto dinero para explorar y después no salir con nada, claramente se pretende ver si se encuentra petroleo y si hay posibilidades de extraer”.

Y muy enfáticamente el Gobernador declaró que cerrará cualquier puerta que les de indicio de que sí se puede hacer fracking e incluso la extracción convencional.

No nos parece viable llevar a cabo este tipo de práctica porque esta es una provincia que tiene una vocación diferente a la extractiva que es claramente turística y agropecuaria.  

Fue la Agencia Nacional de Hidrocarburos quien aprobó estas exploraciones, entidad a la que Amaya, como gobernador, pidió que se suspenda el contrato hasta tanto no vayan a hablar con la comunidad para aclarar todos los alcances del proyecto y para “que escuche a la comunidad y se de cuenta que no tienen como vocación la minería”, aseguró.

Por su parte, Camilo Prieto, director ONG del movimiento ambientalista colombiano, aseguró que hay más de 700 grupos de estudio de investigación a nivel mundial que se han sentado a evaluar qué riesgos existen entre el fracking y salud pública. Entre ellos hay un consenso de que esta práctica es un riesgo de salud pública.

Entre las repercusiones asegura el ambientalista, está la calidad del aire, el aumento de los partos pre termino, es decir, los niños que nacen antes de tiempo y alteraciones endocrinológicas.

Por otro lado Prieto aseguró que “hay que recordar que en este momento de la historia del país en el cual la degradación ambiental está generando un enorme impacto sobre el sistema de salud”.

Es por esto que el movimiento ambientalista cree que implementar esta técnica va a ir en detrimento en las variables de salud pública y un impacto financiero sobre el sistema de salud.

Fue por estas razones que a través de una carta firmada por 2.000 ambientalistas y médicos de diferentes especialidades le pidieron al presidente Juan Manuel Santos la moratoria al fracturamiento hidráulico no convencional en Colombia.

Una vez se acabe el contrato de exploración la Agencia Nacional de Hidrocarburos procedería a concesionar la producción de fracking. Y frente el Gobernador aseguró no lo permitirá mientras esté en el cargo.

“Si eso implica que el gobernador tenga que amarrarse a la Casa de Nariño lo haré, no vamos que en nuestra tierra se ponga en riesgo la vida y el agua por el desarrollo económico que está tan cuestionado”

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