Con tan solo 7 años, Jackeline Caal, una niña guatemalteca, que fue arrestada junto a su padre la semana pasada por ingresar sin papeles a Estados Unidos por el desierto de Nuevo México, murió en custodia de las autoridades norteamericanas. La menor, según la información que entregó The Washington Post, falleció de un “choque séptico, fiebre y deshidratación”.
El pasado 6 de diciembre Jackeline, junto a su padre Nery Caal, viajaban junto a un grupo de 163 inmigrantes provenientes del país centroamericano. Alrededor de las 10 de la noche se entregaron a los agentes de frontera al sur de Lordsburg, Nuevo México, según lo informó El Post. Según la Patrulla Fronteriza “la niña sufría de vómitos y fiebre cuando fue detenida. Posteriormente fue atentida por los paramédicos pero su salud empeoró con la fiebre, así que fue trasladada en helicóptero hasta el Providence Children's Hospital en El Paso, Texas. Allí sufrió dos paros cardiacos y falleció”.
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Los servicios médicos constataron que la temperatura de la niña alcanzaba los 41º C., sin embargo, no fue sino hasta esta semana que hicieron público el caso, anunció el diario The Washington Post. El Servicio de Vigilancia de Fronteras de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés), entidad encargada de investigar el caso, anunció que “el padre se encuentra en El Paso, Texas, esperando reunirse con representantes del consulado de Guatemala”.
La secretaria del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kirstjen Nielsen, dio una entrevista a la cadena de noticias Fox en la que comentó que los inmigrantes “llegaron en una multitud tan grande que a nuestra Patrulla Fronteriza les llevó un par de veces cogerlos a todos. Dimos atención inmediata a quienes lo necesitaran”. De igual manera hizo un llamado de atención; “continuaremos estudiando la situación, pero nuevamente tengo que enfatizar lo peligroso que es este viaje cuando las personas eligen venir ilegalmente aquí".
Inmigrantes denuncian las terribles condiciones de las celdas de detención de la Patrulla Fronteriza. Esta entidad ha indicado que sus instalaciones fueron construidas hace muchos años y fueron pensadas para recibir a hombres migrantes viajando en solitario, y no para familias y niños.
Desde hace 2 años que Donald Trump llegó a La Casa Blanca, se han realizado 51.856 arrestos a inmigrantes indocumentados, en su mayoría centroamericanos, en la frontera de Estados Unidos que conlinda con México, según datos del Washington Post. La Patrulla Fronteriza ha visto un incremento en los grandes grupos de migrantes, muchos de ellos con niños pequeños, que se entregan a las autoridades. Muchos de ellos, en lugar de intentar evadir a las autoridades, se entregan con planes de solicitar asilo.
