En el maro de la Jornada Mundial de la Juventud, el Papa Francisco dio un discurso en la favela Varginha, en el norte de Rio de Janeiro. Dijo que “Nadie es descartable y nadie puede permanecer indiferente ante las desigualdades que aún existen en el mundo", dijo. "No están solos, el Papa está con ustedes".
Después de visitar la favela tuvo un encuentro con ciento de miles de jóvenes peregrinos en la playa de Copacabana.
Al mediodía, el sumo Pontífice bendijo la bandera de los Juegos Olímpicos que la ciudad realizará en el 2016. La ceremonia se llevó a cabo en el ayuntamiento de la ciudad, a la que asistieron el exjugador de fútbol Zico y el exbasquetbolista Oscar Schmidt, quien padece de cáncer.
También recibió las llaves de Rio de Janeiro, bendijo a la multitud y pidió -riendo y en castellano-: "Recen por mí".
A esta hora el papa da una misa en la catedral de Rio de Janeiro, que está repleta de fieles.
