Pardo, el alcalde al que Petró llamó “farsante”

Pardo, el alcalde al que Petró llamó “farsante”

20 de marzo del 2014

En la mañana del miércoles Gustavo Petro celebró con mesura, finalmente la decisión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos le había dado las medidas cautelares con las cuales se protegían sus derechos políticos.

Con rapidez el procurador Alejandro Ordóñez pidió oficialmente al presidente Juan Manuel Santos firmar la destitución e inhabilidad del cuestionado alcalde,  a reglón seguido diferentes sectores políticos cercanos a Santos advirtieron que el jefe de Estado no haría nada por evitar la destitución de Petro para – según anticiparon – “defender la institucionalidad”. Lea también: El ‘efecto Petro’ en la campaña presidencial

En la noche, cuando parecía que la novela jurídica y política del caso Petro iba a tener unos capítulos más, en alocución presidencial Juan Manuel Santos anunció que el gobierno no acogía la solicitud de medidas cautelares emitida por la CIDH, por ende se respetaba el fallo del Procurador; Gustavo Petro tiene que abandonar el palacio Liévano.

En su intervención el presidente Santos anunció que sería el Ministro de Trabajo, Rafael Pardo quien asumiría como alcalde encargado de Bogotá. Posteriormente en su discurso de despedida desde el balcón del Palacio  Liévano, Petro calificó al alcalde encargado de Bogotá como “farsante”.   Leer también: Las frases de Gustavo Petro en su discurso de despedida

¿Quién es el Alcalde encargado de Bogotá? 

Paradójicamente, el hombre que ahora se sentará en el silla del poder de la capital de la República encabezó en calidad de Consejero de Paz la desmovilización del M-19 y otras guerrillas que tuvieron representación en la Asamblea Nacional Constituyente, por esta razón en su discurso de despedida Petro también dijo querer al ministro Pardo.

El  burgomaestre encargado es economista de la Universidad de los Andes con estudios en Planeación Urbana y Regional en el Instituto de Estudios Sociales, en La Haya, Holanda, y Relaciones Internacionales en la Universidad de Harvard (Estados Unidos).

En 1986 se desempeñó como Secretario de Integración Popular y Director del Plan Nacional de Rehabilitación (PNR) durante el Gobierno del Presidente Virgilio Barco. Allí estableció políticas sociales que generaron desarrollo en cientos de municipios del todo el país.
Dos años después, en calidad de Consejero de Paz (1988-1990), encabezó la desmovilización del M-19 y otras guerrillas que tuvieron representación en la Asamblea Nacional Constituyente que redactó la Constitución de 1991.
Pardo fue el primer Ministro de Defensa civil que tuvo el país (1991-1994) después de cuatro décadas. En su gestión ministerial implementó la capacitación a los militares en materia de derechos humanos y promovió la adopción de los acuerdos de Ginebra sobre el Derecho Internacional Humanitario, al tiempo que creó el Bloque de Búsqueda para luchar contra los carteles de la droga.

Entre 1996 y 1997 se desempeñó como asesor del Secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA), César Gaviria, en Washington.
En su actividad parlamentaria (2002-2006), Pardo fue distinguido como uno de los mejores senadores por la seriedad de sus propuestas y de sus debates de control político.
A finales de 2009, el Congreso Nacional Liberal lo proclamó como nuevo Director del Partido Liberal Colombiano, tras haber ganado la consulta interna que lo eligió como candidato de esa colectividad para las elecciones de mayo de 2010.

Como Director de su Partido, lideró la incorporación de iniciativas liberales como la Ley de Primer Empleo, Ley de Víctimas y Ley de Tierras, y la creación de un fondo de pensión para trabajadores informales, entre otras propuestas, dentro del Acuerdo de Unidad Nacional convocado por el Gobierno del Presidente Juan Manuel Santos.
Ha sido catedrático e investigador de la Universidad de los Andes y es autor de los libros ‘De primera mano’; ‘Entre Conflictos y Esperanzas’; ‘Nueva Seguridad para América Latina’; ‘El siglo pasado: la historia de las guerras’ y ‘Fin del Paramilitarismo ¿Es posible su desmonte?’