La Procuraduría General de la Nación destituyó al alcalde de Yopal, William Enrique Celemín Cáceres, por hallarlo responsable en irregularidades durante la celebración de dos contratos en el municipio.
El Ministerio Público además lo inhabilitó por 11 años para ejercer cargos públicos, argumentando que un proceso contractual que terminó con la compra de equipos de relajación estética, “no era de relevancia, pues existen otras urgencias para Yopal como vivienda para familias de escasos recursos y la atención en salud".
Inclusive se conoce que la capital de Casanare ha sido objeto de escándalos por la falta de un acueducto adecuado para las necesidades sanitarias y de agua potable para la población.
El dinero que se habría utilizado para dichos equipos superaría los 570 millones de pesos. La falta fue considerada “gravísima” y por tanto se produjo dicha sanción.
La decisión administrativa es en primera instancia y podrá ser apelada por el mandatario municipal.
