Vecinos de Doña Juana están desesperados por los insectos

Vecinos de Doña Juana están desesperados por los insectos

3 de octubre del 2017

El deslizamiento de basura del relleno sanitario es una de los peores catástrofes sociales y ambientales que se ha presentado en Bogotá, debido a que tres localidades del sur de la ciudad resultaron afectadas por la exposición de desechos orgánicos, químicos e industriales. Este hecho se presentó el 27 de septiembre de 1997 y desde entonces, al menos 20 barrios de Ciudad Bolívar, Usme y Tunjuelito han denunciado varias veces lo proliferación de vectores y gases que han aumentado los problemas de salud en el sector.

Hace 20 años, se precipitó en cuestión de minutos sobre el cause del río Tunjuelito un millón 200 mil tolenadas de basura. A su paso, arrasó con árboles, piedras, una retroexcavadora que se encontraba parqueada cerca a la zona de descargue. Por fortuna los trabajadores del consorcio de Aseo Capital no lograron ser alcanzados por los escombros.

El derrumbre representaba la mitad de la cantidad de desechos que se producían en un año en Bogotá. Teniendo en cuenta que en 1997, la población se acercaba a los 6 millones de habitantes y que en el relleno sanitario se depositaban a diario entre 4.500 y 5.000 toneladas de basura.

El Distrito y el operador Proactiva, que para ese momento era el encargado del relleno, fueron demandados por los habitantes al quedar expuestos al aire libre toda clase de residuos tóxicos.

Además, los habitantes denunciaron enfermedades respiratorias, gastrointestinales, dolores abdominales y de cabeza, afectación en los bronquios, así como sangrado por boca y nariz. Cada día el hospital de Usme, recibía entre 35 y 40 personas de todas las edades y de todos los géneros por este tipo de dolencias.

Después del derrumbre, los ciudadanos afectados manifestaron que por haber permanecido las basuras a la intemperie, comenzaron a inhalar gas metano, amoniaco y vapores de azufre, adicionalmente las plagas invadieron a los habitantes de los sectores aledaños al relleno sanitario Doña Juana.

Actualmente la situación no ha cambiado mucho. Desde el fin de semana pasado se registra una gran proliferación de insectos en barrios y veredas vecinas al basurero. Los habitantes denuncian que hay moscas en las casas, colegios, fincas y caminos, que les han impedido comer porque no hay lugar en el que no hayan insectos.

Los barrios más perjudicados son Mochuelo alto y bajo. El líder de la comunidad Samuel Aya, contó que el único plan de choque que les han propuesto es la instalación de trampas con pegante para insectos. Sin embargo, el pasado lunes se llenaron en una hora. La difícil situación quedó evidenciada a través de un vídeo donde se observa una fuerte presencia de moscas en la ventana de uno de los salones del colegio Mochuelo Alto.

Por su parte, CGR el actual operador de Doña Juana se promunció al respecto y aseguró que no se ha presentado un nuevo deslizamiento dentro del relleno.

Sin embargo, la comunidad ya está cansada y plantea para el próximo miércoles 4 de octubre una protesta liderada por universitarios y otra protagonizada por los campesinos de la localidad de Sumapaz, que marcarán el 10 de octubre en defensa de su páramo y para exigir el cierre del botadero de basura.