El discurso de Trump ante el Estado de la Unión

El discurso de Trump ante el Estado de la Unión

31 de enero del 2018

Stephen Miller, uno de los consejeros del presidente Trump, y también autor de la mayoría de los discursos presidenciales, esta vez usó el optimismo como la base para el discurso del Estado de la Unión, anoche. Varias veces los republicanos se levantaron de sus puestos para aplaudir al mandatario, durante la hora y 20 minutos que duró el discurso.   

Los demócratas no asistieron y algunas mujeres fueron vestidas de negro como solidaridad con las víctimas de acoso sexual.

El discurso de Trump tuvo un lema: “El nuevo momento americano” y a partir de ahí pidió “unidad independientemente del origen, la raza y el credo de los americanos”.

Entre los presentes estuvieron familiares de una víctima que murió por causa de un criminal sin papeles y un policía que se había enfrentado al grupo MS13, sufriendo amenazas posteriores. También estaba un niño de 12 cuya causa es promover que al lado de la tumba de cada soldado caído se ponga una bandera norteamericana y un coreano símbolo del sacrificio que levantó sus muletas mientras lo ovacionaban. 

 Trump se refierió a los 2.4 millones de empleos creados, 200 mil creados solo en el sector manufactuero: “La era de la rendición económica se ha terminado”, dijo. Luego se quejó de la lentitud para conseguir un “permiso” para construir en infraestructuras y dijo: “Construimos el Empire State Building en un año. ¿No es una desgracia que ahora pueda llevar 10 años sólo conseguir el permiso para una simple carretera?”. Necesita 1.5 billones de dólares para su plan de inversión en infraestructuras que está detenido. Mencionó a los jugadores de fútbol americano que ponen una rodilla en el piso como protesta en el canto al himno durante los juegos y los cuestionó pero defendió la segunda enmienda, sobre el derecho de portar armas, en abierto apoyo a la Asociación Nacional del Rifle. Justificó la cárcel ilegal de Guantánamo y explicó su vigencia y palabras más palabras menos dijo que cuando en el pasado han liberado a “cientos de peligrosos terroristas, luego nos lo hemos encontrado en el campo de batalla, como a Al Baghdadi, el líder del Estado Islámico.

Nuevamente ofreció la ciudadanía para 1.8 millones de personas, pero solo si los demócratas aceptan la contrucción del muro en la frontera con México y los demás cambios en las leyes migratorias “para llevar nuestro sistema de inmigración al siglo XXI”.

Trató de llevar el discurso en los tonos de la unidad del pueblo americano y el optimismo, pero no lo logró. El país de Trump está evidentemente dividido y falta poco para que nuevamente se vea el 8 de febrero cuando vence el plazo del próximo periodo del financiamiento gubernamental.