Guarumo, firma colombiana que realiza encuestas y análisis digital, publicó un mapa de red que muestra cómo se mencionan entre sí los precandidatos en redes. La lectura es directa: la conversación no está repartida de forma pareja. Se ordena alrededor de unos pocos nombres, muchos de ellos habituales en los primeros lugares de sondeos, y funciona como un espacio donde los candidatos se disputan visibilidad y pelean entre ellos.
¿Qué muestra la gráfica?
El gráfico no mide intención de voto. Mide interacciones entre candidatos. Cada círculo es un nombre; el tamaño crece cuando concentra más referencias de sus pares; las flechas marcan quién menciona a quién; y el grosor sugiere intercambios reiterados, no cruces aislados. El color divide a los actores en bloques de conversación detectados por el modelo.
Una conversación densa, con jerarquías claras
La red aparece cargada de conexiones en el centro y con varios nodos periféricos. En la práctica, eso apunta a una conversación concentrada: pocos candidatos actúan como imanes que ordenan el flujo de menciones. No es una dinámica horizontal en la que todos pesan parecido; hay puntos de acumulación que atraen ataques, réplicas, comparaciones y alineamientos.
Bloques y disputas internas: más liderazgo que persuasión
Más allá de que existan bloques, lo que salta a la vista es la intensidad de las interacciones hacia adentro. Muchas flechas gruesas ocurren entre actores del mismo entorno, lo que sugiere una pelea por liderazgo, legitimidad y control del relato dentro de cada grupo, más que un esfuerzo sostenido por hablarle al votante indeciso. En términos simples: redes como ring, no como plaza pública.
Quién concentra la centralidad del debate
El mapa ubica como focos de atención a Abelardo de la Espriella, Paloma Valencia y Vicky Dávila en un núcleo donde se acumulan menciones. En otro eje aparecen David Luna y Juan Manuel Galán, con una interacción intensa y conexiones hacia otros nombres como Juan D. Oviedo y Aníbal Gaviria. En el bloque rojo se ven figuras como Iván Cepeda y Claudia López, también integradas al circuito central. Parte de estos nodos funcionan como polos de articulación; otros, como puntos de fricción que concentran antagonismos.
Periferia y aislamiento: quién queda por fuera del centro
En los bordes aparecen actores con menos enlaces o más distancia del núcleo, como Efraín Cepeda, Felipe Córdoba, Sandra MacCollins, Carlos Caicedo o Roy Barreras. No significa ausencia de audiencia, pero sí menor peso en esta conversación específica entre pares.
¿Por qué esto importa para 2026?
Porque en redes la ventaja inmediata no siempre es “tener más seguidores”, sino ganar centralidad: ser el nombre alrededor del cual otros deben pronunciarse. Y cuando la red se vuelve endogámica, el riesgo es una campaña muy intensa entre élites discursivas, con mucha fricción, pero con menos conversación nueva fuera del círculo.
