¿Venezuela sorprendió a Colombia con los ‘pantalones abajo’ por tensión limítrofe?

¿Venezuela sorprendió a Colombia con los ‘pantalones abajo’ por tensión limítrofe?

22 de junio del 2015

Hace más de tres semanas el gobierno venezolano publicó en Gaceta Oficial el decreto 1787 en el que se ordena la creación de algunas Zonas Operativas de Defensa Integral Marítima e Insulares (Zodimain).

La medida fue firmada por Nicolás Maduro el 26 de mayo, y el 27 ya estaba notificado como oficial. Ese debió ser el primer signo de alerta.

En pocas palabras, el Decreto Zodimain declara, de forma unilateral, algunas zonas en disputa territorial sobre el Atlántico como espacios de interés nacional venezolano, sobre los que se debe ejercer soberanía militar y que podrían estar sujetos a explotación económica para beneficio bolivariano.

La primera consecuencia del Decreto fue una tensión diplomática con Guyana, pues Venezuela ejerció soberanía militar sobre unos 160 mil kilómetros cuadrados en el mar que afectaría la salida al atlántico del país más pequeño.

Nicolas Maduro

Venezuela lleva décadas reclamando ese terreno, rico en recursos naturales y sobre todo en petróleo, y recientemente firmó un decreto en el que, según Guyana, modificó sus fronteras marítimas para incluir esa zona en disputa, donde recientemente un consorcio de empresas liderado por Exxon Mobil descubrió un importante yacimiento de petróleo.

Guyana dijo que el decreto es una “violación flagrante del derecho internacional y es incompatible con el principio de que todos los Estados deben respetar la soberanía y la integridad territorial de otros Estados, grandes o pequeños”. Esta tensión debió ser la segunda gran alerta.

Tensión con Colombia

Solo tres semanas más tarde la diplomacia colombiana se percató de los efectos del decreto, en especial cuando se fijaron que amparados en esa norma, la armada venezolana comenzó a ejercer control sobre las aguas que comprenden el golfo de Coquibacoa, cerca de La Guajira. El área es rica en recursos petroleros y los dos países han sostenido un frío diferendo por dichas aguas sobre el Caribe durante décadas.

Hasta este fin de semana, el gobierno de Colombia le solicitó al de Venezuela adoptar “las medidas necesarias para corregir” el decreto Zodimain.

Ante esa situación, la Cancillería desde Bogotá “hace un llamado” al Gobierno de Venezuela “para evitar medidas unilaterales, y que se privilegie la sensatez cuando se trata de temas tan delicados como los que contemplan la soberanía y jurisdicción marítima”.

Colombia recuerda que la Comisión Presidencial Negociadora (CONEG) entre Colombia y Venezuela, que existe desde el 14 de julio de 1990, “es la instancia competente para negociar la delimitación de las áreas marinas y submarinas”.

Igualmente, señala que es de público conocimiento la persistencia de diferencias entre los dos países “que han impedido lograr un acuerdo en torno a los temas pendientes en la delimitación de áreas marinas y submarinas”.

Y explica que por esta razón “las áreas en las que unilateralmente Venezuela establece sus coordenadas en la Zodimain Occidental, no pueden asumirse como venezolanas, por cuanto continúan en controversia o no se ajustan a lo acordado bilateralmente”.

Ronald Rodríguez, investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario, criticó la tardía reacción el gobierno colombiano para prevenir el despliegue armado militar, que es ejercicio de soberanía, sobre las aguas en disputa. Las protestas debieron haberse emitido desde cuando se firmó el decreto, hace casi un mes, o incluso desde cuando la tensión se desató con Guyana.

Maria Angela Holguin

“Hasta hace poco fue que el gobierno colombiano se enteró de la existencia del decreto. La embajada de Colombia en Venezuela no hizo su trabajo, que es revisar cualquier acción que pueda afectar los intereses del país. La respuesta es lenta, tardía, y demuestra que adolecemos de un servicio de relaciones exteriores con criterio suficiente para dar voces de alarma a tiempo. La Cancillería se enteró mientras estaban en Roma con el Papa (15 de junio), y hasta una semana más tarde reaccionan. Fue una torpeza”, dijo a Kienyke.com el investigador.

La nota enviada por Bogotá no ha obtenido aún respuesta de Caracas. Expertos como Rodríguez sugieren que es una buena señal ese silencio, pues Nicolás Maduro y el carácter que lo caracteriza se habrá dado cuenta que está armando una tormenta bilateral “peligrosa”.

“El presidente Maduro sabe que se metió con un tema sensible para los colombianos. Llama la atención que hasta ahora no se haya pronunciado. Eso es un gesto positivo. A esta hora las cancillerías deben estar tomando acuerdos para que esto no escale. La salida más deseable es que Venezuela ‘dé para atrás’ en las afirmaciones de este decreto como hizo con Guyana y reafirme que ese territorio aún es objeto de negociación”, sostuvo el experto.

¿Cómo Guyana no se dejó de Venezuela, y Colombia sí?

Guyana reaccionó con fuerza ante la afrenta venezolana, pese a su tamaño e influencia en el sistema latinoamericano.

“Aunque Guyana no tiene nivel de influencia de Colombia, sus acciones fueron de presión cerrándole paso a aerolíneas venezolanas a su territorio, citando cancillería, y esbozando posición radical. Su servicio exterior anda mas atento que nosotros mismos”, criticó Rodríguez.

La posición tajante de Guyana hizo que Venezuela despejara el mar y desistiera de sus acciones unilaterales para tomar posesión sobre el territorio en disputa. Esto facilitó que la tensión se trasladara al golfo de Coquibacoa.

Las más duras críticas a esta decisión del gobierno bolivariano se produjeron por la oposición colombiana en cabeza del expresidente Álvaro Uribe, quien durante su gobierno consiguió un acuerdo con el entonces presidente Hugo Chávez para respetar el litigio y no invadir dichas aguas.

El senador Uribe, aseguró que el decreto firmado por el presidente venezolano, Nicolás Maduro, sobre espacios de delimitación marítima que están en discusión, es una maniobra para tapar la crisis por la que pasa el vecino país.

“La Comisión Binacional encontró un preacuerdo al diferendo. La delegación venezolana expresó a nuestros delegados, que ese preacuerdo tenía el visto bueno del Presidente Hugo Chávez “, recordó Uribe sobre el logro en su Gobierno.

El líder político opinó que ahora Maduro “sorprende con este decreto de invasión” y que además quiere “despertar allá sentimiento anticolombiano en vísperas electorales y desorientar a colombianos y venezolanos”.

El experto el política venezolana, Ronald Rodríguez, recordó que para Venezuela dicha porción de mar les pertenece históricamente y, según su historia, les fue arrebatada por Colombia. Hay gran interés en las fuerzas armadas venezolanas en apropiarse de dicho territorio y ejercer soberanía.