El Hospital Universitario de Santander, el más importante del oriente del país, completa dos semanas sin insumos y medicamentos para atender a sus pacientes. La situación es tan grave que desde hace dos días los especialistas suspendieron las cirugías y la Unidad de Cuidados Intensivos permanece fuera de servicio. Un ejemplo de la emergencia del centro hospitalario se dio el lunes pasado cuando los médicos, por falta de medicamentos, no pudieron atender adecuadamente a una joven que sufrió un paro respiratorio mientras se le practicaba una cesárea.
