En Quibdó ya nadie duerme tranquilo. La situación de orden público es incontrolable. En los últimos ocho días nueve personas han sido asesinadas en las calles de la ciudad, una de las cuales fue decapitada. A esto se suman varias amenazas de bomba. Como si fuera poco, continúa el paro armado promovido por un frente de las Farc que ha ocasionado desabastecimiento de combustible y poco tránsito de vehículos en las principales carreteras y ríos de la región. La ciudadanía también se queja porque el número de robos a mano armada en las calles es incontrolable y la zozobra es permanente. Los chocoanos se preguntan en qué momento se descompuso esta ciudad que históricamente fue reconocida como pacífica.


