Richard Lee Norris es un hombre que tuvo un accidente con un arma de fuego; se pegó un balazo en la cara y se la destruyó casi por completo. Norris perdió los dientes, la lengua, la nariz, los labios, la quijada y estuvo recluido durante 15 años en un centro médico en el estado de Virginia (Estados Unidos) escondido tras una máscara. Luego de innumerables cirugías, su cara finalmente parece estar lista y el hombre ha recobrado la movilidad de ésta gracias a un trasplante de un donante anónimo. La cirugía duró 36 horas y se realizó en el Centro Médico de la Universidad de Maryland.


