Catarina Migliorini, la brasilera que subastó su virginidad a un millonario japonés llamado Natsu por 780 mil dólares, como parte de un documental dirigido por Justin Sisely, ahora enfrenta cargos por prostitución. A pesar de que la idea es que el acto sexual se lleve a cabo en un avión, que volará sobre aguas internacionales para evitar la ilegalidad del acto, el Fiscal General de Brasil lidera una investigación sobre el caso y ha dicho que a Migliorini, quien está viviendo en Australia, se le debe revocar el pasaporte para que vuelva a su país a enfrentar cargos por prostitución. A Sisely se le acusa de tráfico de personas, que es un cargo penalizado internacionalmente.
