Mumpy una niña hindú de doce años, comenzó a escuchar en casa que su papá podría recuperar la visión si se le hacía un trasplante de corneas. Tiempo después se enteró de que su hermano también necesitaba un riñón nuevo. Sin embargo, en ninguno de los hospitales de la India del Este se hallaba un posible donante. Días después, Mumpy ingirió Thiodan, un pesticida para ratas. La niña dejó una nota advirtiendo que sus órganos debían ser donados a su padre y a su hermano. La tragedia fue mucho mayor cuando, al llegar del funeral, sus familiares encontraron la nota sobre su cama. La pequeña Mumpy ya había sido cremada siguiendo el rito hindú.
EL SUICIDIO MÁS TRISTE DEL MUNDO
Lun, 18/07/2011 - 01:00
Mumpy una niña hindú de doce años, comenzó a escuchar en casa que su papá podría recuperar la visión si se le hacía un trasplante de corneas. Tiempo después se enteró de que su hermano tambi
