Tras la muerte del escultor Édgar Negret, decenas de curiosos se acercaron al museo que lleva su nombre y que conserva parte de su obra en Popayán. Sin embargo, para asombro de muchos, nadie en el lugar sabía que el escultor había fallecido. Mientras medios de comunicación de todo el país habían informado sobre el deceso, las personas de la ciudad se encuentran indignadas con la situación.
