En una entrevista para Complex Magazine, para la cuál grabó un video y se sacó unas fotos muy sangrientas, Justin Bieber confesó que no le gusta ser famoso y todos los días lidia con el hecho de que no es una persona normal. Se queja de los paparazzi cuando lo esperan en el aeropuerto luego de un viaje de ocho horas en que el cantante tiene ojeras y ‘bolsas’ debajo de los ojos. Se queja también de no poder tener una relación normal con la cantante y actriz Selena Gómez porque siempre deben esconderse como James Bond. Además, dijo que la razón por la que nunca va a probar ninguna droga es porque su manager le rompería la cara.


