El papa Benedicto XVI no abandonará los compromisos que tiene hasta el 28 de febrero, día en que se retirará del pontificado. Federico Lombardi, vocero del Vaticano, informó que las citas adquiridas hasta esa fecha se respetarán, incluyendo la celebración del miércoles de Cenizas, fiesta tradicional que da inicio a la cuaresma. Desde el primero de marzo, Benedicto XVI estará en la residencia de verano de los jerarcas católicos Casel Gandolfo, cerca de Roma, donde aguardará el humo blanco que nombre a su sucesor. En ese momento regresará a la Santa Sede y allí se retirará a un monasterio de clausura.
