En medio de la rebelión de los trabajadores de la Contraloría de Bogotá hay una historia inédita. En junio pasado, el Contralor, Mario Solano, habría contratado a más de 50 profesionales para las distintas áreas de investigación. Como no tenían dónde ubicarlos, los administrativos de la entidad pensaron en desocupar el piso 14, donde funciona la División de Economía y Finanzas. A los trabajadores de planta, que estaban en ese piso, los iban a trasladar a la sede de capacitación de la Contraloría. Y allí fue Troya. Los antiguos funcionarios protestaron y se fueron hasta al despacho del Contralor a reclamar por el asunto. Esa protesta hizo echar para atrás la decisión. Precisamente esos 50 contratistas hacen parte de la nómina paralela denunciada por el sindicato de la entidad. El argumento que han esgrimido los altos funcionarios de la Contraloría es que esa cantidad de profesionales fueron contratados porque no había suficiente personal que se dedicara a las investigaciones de responsabilidad fiscal.
La rebelión contra el Contralor
Mié, 21/09/2011 - 15:03
En medio de la rebelión de los trabajadores de la Contraloría de Bogotá hay una historia inédita. En junio pasado, el Contralor, Mario Solano, habría contratado a más de 50 profesionales para la
