Aunque aún no se han definido las razones, un grupo de cinco estudiantes de la Universidad de Harvard en Boston (EEUU) mandó una hamburguesa al espacio a finales de octubre en un experimento al que llamaron Operación Descarga Celestial. Luego de comprar la hamburguesa en un restaurante de comidas rápidas, la dejaron envejecer durante unos días, luego la instalaron en un dispositivo con una cámara y un GPS, la unieron a una bomba de helio y la rociaron con un spray para que soportara los fuertes vientos y la velocidad a la que estaría expuesta. La mandaron a volar y unos días después el equipo recuperó la cámara en lo alto de un pino, a las afueras de Boston. Falta ver qué harán con las imágenes que capturaron.


