No es la primera vez que Dominique Strauss-Kah, director del FMI y aspirante socialista a la Presidencia de Francia, termina acusado de acoso sexual. La acusación del domingo pasado de intento de violación a una camarera del hotel Sofitel New York, donde se hospedaba, es sólo el último y más escandaloso por sus consecuencias penales. Se sabe de la francesa Tristane Banon, quien, según su mamá, fue acosada en 2002 cuando le realizaba una entrevista. Hoy se arrepiente, como le confesó al Paris Normandie, de haber disuadido a su hija cuando ella quiso hacer pública la denuncia. El otro caso se presentó en octubre de 2008 en las propias oficinas del FMI, entre Dominique Strauss-Kahn y una de sus empleadas, Piroska Nagy, una húngara que trabajaba como economista en el departamento de África. Nagy se retiró del FMI con una buena remuneración, porque se acogió a un programa apoyado por su jefe. En su momento, Strauss-Kahn fue señalado de nepotismo por apoyar su retiro. El Director reconoció este "incidente" en su "vida privada", y pidió disculpas en público a los miembros de la institución monetaria y a su esposa, Anne Sinclair. En ese momento, fue absuelto por un consejo interno del FMI.
LAS OTRAS VÍCTIMAS DEL DIRECTOR DEL FMI
Mar, 17/05/2011 - 06:00
No es la primera vez que Dominique Strauss-Kah, director del FMI y aspirante socialista a la Presidencia de Francia, termina acusado de acoso sexual. La acusación del domingo pasado de intento de vio
