Un grupo de investigadores de la policía de Sarasota, una ciudad ubicada el oeste de la península de la Florida (EE.UU) está cada vez más cerca de probar que Perry Smith y Dick Hickock, los protagonistas del libro A sangre fría de Truman Capote, serían culpables de una masacre ocurrida en la Florida hace 52 años. Smith y Hickock, quienes asesinaron a la familia Clutter en Holcomb, estado de Kansas, huyeron de allí y se dirigieron a la Florida en un automóvil Chevrolet modelo 1956, el mismo tipo de automóvil en el que se movilizaban los sospechosos de violar a la madre de la familia Walker, que luego asesinaron junto con su esposo y sus dos hijos pequeños.
Agentes de la policía de Sarasota han pedido los permisos necesarios a la cárcel de Kansas (donde estuvieron presos y luego enterraron los sospechosos) para poder hacer una prueba de ADN y así comprobar que son, de hecho, los hombres a los que han buscado durante más de cinco décadas.


