El ministro de Justicia, Juan Carlos Esguerra, aplaudió poco mientras las carrosas de las reclusas desfilaban frente a él. Se dedicó a observar a cada una de las candidatas con detenimiento y a preguntarle a un jurado contiguo sobre el mecanismo de calificación porque al parecer no lo tenía del todo claro. Aunque durante todo el acto se le vio muy serio, se despidió de las reclusas con unas palabras emotivas. Esguerra les dijo que había visto las sonrisas más lindas de su vida durante la jornada y que había aprendido lecciones de entusiasmo, trabajo y optimismo. Concluyó afirmando que llevaba a cada una en el corazón.


