En las calles de la ciudad de Cartagena, los carros perdieron su color original para convertirse en piezas móviles de publicidad política. Algunos conductores estamparon las caras de sus candidatos en los vidrios traseros y otros decidieron forrar completamente su vehículo. Los excesos llevaron a las autoridades a implementar durante esa semana algunos comparendos pedagógicos que, en pocos días, se convertirán en una infracción de tránsito cuyo costo será de $142.836. Los afectados serán quienes tengan adhesivos que impidan la visibilidad del conductor u ocupen más espacio de lo que se estipula en la norma.


