Un estudio revelado por la Escuela de Arquitectura Mackintosh demostró que secar la ropa dentro de la casa o el apartamento, y no al aire libre, es peligroso para la salud. En los hogares a los que se les realizó el estudio presentaban más humedad que los que utilizaban áreas abiertas para tender la ropa. Alergias y rinitis son algunas de las consecuencias de convivir con humedad. Es aún más peligroso si la ropa es secada en la sala o en las habitaciones.
