Escrito por: Giuseppe Lacorazza
El origen de su nombre se remonta al siglo XVII en China, donde se consumía una salsa a base de fermento de pescado llamada "kôe-chiap" o "kê-chiap". Luego, los colonos ingleses descubrieron en Malasia y Singapur una salsa de mesa agridulce similar de nombre "kĕchap", la cual comenzaron a comercializar en occidente bajo el nombre inglés
kétchup.
Originalmente era producida a base de bananos, hongos o nueces. Los tomates se agregaron a partir del siglo XIX cuando el estadounidense Sandy Addison publicó la primera receta de salsa de tomate moderna en 1801. 211 años después les regaló dos recetas de salsa de tomate artesanales para que hagan en su casa y comparen con las marcas industriales.
Salsa de tomate clásica:
Receta para 800 gr
750 gr de tomates maduros
325 gr de cebolla morada
350 gr de passatta o tomates en conserva
20 gr de jengibre fresco
5 dientes de ajo
75 gr de azúcar morena
100 ml de vinagre blanco
3 clavos de olor
Una cucharadita de semilla de hinojo
Una cucharadita de coriandro (semillas de cilantro)
Medio atado de albahaca fresca

Pelar el jengibre y cortarlo junto con los dientes de ajo, y la cebolla en pedazos medianos. En una olla mediana agregar aceite de oliva e incorporar estos ingredientes junto a los clavos, el hinojo, el coriandro y los tallos de la albahaca. Sudar todo por 10 minutos, agregar los tomates picados y la passatta.
Dejar reducir esta mezcla hasta que se empaste y agregar el azúcar y el vinagre. Una vez se empaste de nuevo, agregar las hojas de la albahaca y llevar toda la mezcla a una licuadora, moler hasta tener una salsa lisa, luego pasar por un colador fino.
Salsa de tomate a base de ahuyama:
Receta para 800 gr
600 gr de tomates maduros
325 gr de cebolla morada
500 gr de ahuyama
20 gr de jengibre fresco
5 dientes de ajo
80 gr de panela
100 ml de vinagre blanco
5 pepas de pimienta de olor
2 estrella de anís
Una cucharadita de coriandro (semillas de cilantro)
Medio atado de estragón fresco

Repetir el procedimiento de la receta anterior, cambiando los ingredientes necesarios.
Una vez tenga las salsas coladas y calientes es hora de envasar. Comprar -o reciclar- algunos tarros de vidrio con tapa de rosca (como los de la mermelada) y sumergirlos en una olla con agua hirviendo.
Llenar los recipientes con la salsa caliente, llenar hasta el tope. Cerrarlos y sumergirlos de nuevo en el agua caliente por 5 minutos más.
Pasado este tiempo puede sacarlos del agua y dejarlos enfriar en la despensa.
Estas salsas pueden durar hasta 6 meses en la despensa sin que los destapen.
Esperen más recetas caseras la próxima semana, o visiten mi blog http://tallercocina.com para más artículo y recetas.