La Registraduría recordó las reglas que permiten a las personas con discapacidad votar con apoyos durante las elecciones presidenciales del 31 de mayo. La medida incluye acompañante, atención prioritaria, plantillas braille y ajustes en los puestos de votación.
Las reglas para votar con acompañante
En las elecciones presidenciales de este 31 de mayo, las personas con discapacidad no están obligadas a enfrentar solas el proceso de votación. La Registraduría Nacional recordó que quienes tengan limitaciones físicas, visuales, auditivas, intelectuales, psicosociales, sordoceguera o movilidad reducida pueden recibir apoyo para ejercer su derecho al voto.
La regla central es el voto acompañado. Esto significa que el ciudadano puede ingresar al cubículo con una persona de su confianza cuando su condición le impida votar de manera autónoma. Esa posibilidad también cobija a los mayores de 80 años y a personas con problemas avanzados de visión o limitaciones de salud.
El acompañante, sin embargo, no lo elige el jurado ni la Fuerza Pública. Debe ser una persona definida por el propio votante. La autoridad electoral puede orientar, organizar el ingreso y dar prelación, pero no reemplazar a quien acompaña ni entrar al cubículo en su lugar.
La Registraduría también estableció que los funcionarios deben dirigirse directamente al ciudadano, no solo a su acompañante. El propósito es proteger la autonomía del votante, evitar tratos discriminatorios y garantizar que la ayuda no se imponga sin consentimiento.
Plantillas braille, prioridad y traslado de urna
Para las personas con discapacidad visual, los puestos de votación deben contar con apoyos como plantillas braille. Con este mecanismo, el ciudadano puede ubicar las opciones de la tarjeta electoral, marcar su decisión, retirar el tarjetón, doblarlo y depositarlo en la urna.
El protocolo también permite el ingreso de perros guía o animales de asistencia. En estos casos, los jurados y funcionarios deben facilitar el acceso y evitar interferir con el animal, que cumple una función de apoyo para la persona.
Otro punto clave es la accesibilidad física. Si una persona con movilidad reducida no puede llegar hasta su mesa por barreras arquitectónicas o dificultades del puesto, la Registraduría puede aplicar el traslado de urna. En ese procedimiento, el delegado verifica la identidad del votante y traslada temporalmente el material electoral hasta un punto accesible, conservando el secreto del voto.
Durante la jornada también debe haber atención prioritaria para personas con discapacidad. Esto implica facilitar el ingreso, orientar con lenguaje claro, identificar obstáculos en el puesto y permitir ajustes razonables según cada caso.
Las reglas hacen parte de una jornada electoral en la que más de 41 millones de colombianos están habilitados para votar en Colombia y el exterior. La votación en el país será entre las 8:00 a. m. y las 4:00 p. m., y los ciudadanos deben presentar la cédula de ciudadanía en cualquiera de los formatos válidos.
Quienes usen la cédula digital podrán mostrarla en el celular ante los jurados. Fuera de esa excepción, el uso de celulares, cámaras o equipos de grabación dentro de los puestos de votación estará restringido durante la jornada, como medida para proteger el secreto del voto.
La recomendación de la Registraduría es consultar previamente el puesto y mesa de votación, acudir temprano y pedir apoyo en el lugar si se requiere. Si se presenta una barrera, el ciudadano puede informar al delegado de puesto para que se active el protocolo correspondiente.
