Los colombianos que utilicen tarjetas de crédito o soliciten préstamos de consumo tendrán un mayor costo de financiación durante agosto. La Superintendencia Financiera certificó la nueva tasa de usura en 29,66 % efectivo anual, un aumento frente al 28,79 % que estuvo vigente en julio.
La tasa de usura es el límite máximo de intereses que las entidades financieras pueden cobrar por los créditos de consumo y ordinarios. Cobrar por encima de ese porcentaje constituye el delito de usura, según la legislación colombiana.
Aunque no significa que todos los bancos cobren el 29,66 %, sí establece el techo legal para los intereses de este tipo de créditos.
En la práctica, esto puede traducirse en:
- Compras con tarjeta de crédito más costosas si se difieren a varias cuotas.
- Créditos de libre inversión con intereses más altos.
- Mayor costo para refinanciar deudas.
- Menor capacidad de endeudamiento para los hogares.
El incremento responde al actual entorno de tasas de interés elevadas en Colombia. El Banco de la República mantiene una política monetaria restrictiva para controlar la inflación, lo que ha encarecido el costo del dinero y, en consecuencia, los créditos.
Analistas económicos señalan que factores como la inflación, la volatilidad de los mercados y el mayor riesgo financiero también influyen en el aumento de la tasa de usura.
Con este panorama, expertos recomiendan comparar las tasas ofrecidas por las entidades financieras antes de adquirir un crédito o financiar compras con tarjeta.
