¿Cuándo inicia la Novena de Aguinaldos en Colombia?

Publicado por: luis.cuellar el Mar, 15/12/2020 - 10:14
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Está próxima a iniciar la Novena de Aguinaldos, popular jornada realizada en Colombia, son 9 días en las que se realizan oraciones y tradicionales canticos, basados en la concepción y vida de Jesús.
¿Cuándo inicia la Novena de Aguinaldos en Colombia?

Llega una de las jornadas más queridas y apreciadas por los colombianos, la Novena de Aguinaldos, costumbre católica, naturalizada en Colombia, Venezuela y Ecuador, la cual está relacionada con la festividad de Navidad. Es equivalente a las Posadas que se celebran en México y América Central. Se trata de una oración rezada durante nueve días en la época previa a la Navidad.

En este evento, se reúnen los miembros de la familia, los trabajadores en sus empresas y las comunidades en los parques o en los centros comerciales. Además, acompañan el evento con el canto de villancicos, y el compartir de bocados tradicionales para el tiempo de Navidad.

La tradición de las novenas se remite hasta 1725, donde el Fray Fernando de Jesús Larrea, escribió los rezos a solicitud de la fundadora del Colegio de La Enseñanza en Bogotá, la señora Clemencia de Jesús Caycedo Vélez, publicando el texto originalmente en 1743, pero fueron varios después que una religiosa de La Enseñanza, la madre María Ignacia, la modificó y agregó los gozos que ahora las familias cantan.

Es importante mencionar que las novenas son rezadas durante 9 días, desde el 16 hasta el 24 de diciembre, evocando los meses previos al nacimiento de Jesús y concluyendo con su llegada en el pesebre de Belén.

Cada día se reza un conjunto de oraciones que son:

  • Oración para todos los días
  • Consideraciones del día
  • Oración a la Santísima Virgen
  • Oración a San José
  • Gozos o Aspiraciones para la venida del Niño Jesús
  • Oración al Niño Jesús

Día a día se realizan consideraciones, en donde se hace una ruta para conocer el camino de Jesús, desde su concepción, hasta su nacimiento.

  • Primer día de la novena, 16 de diciembre.

En el principio de los tiempos el Verbo reposaba en el seno de su Padre en lo más alto de los cielos: allí era la causa, a la par que el modelo de toda creación. En esas profundidades de una incalculable eternidad permanecía el Niño de Belén. Allí es donde debemos datar la genealogía del Eterno que no tiene antepasados, y contemplar la vida de complacencia infinita que allí llevaba.

  • Segundo día de la novena, 17 de diciembre.

El verbo eterno se halla a punto de tomar su naturaleza creada en la santa casa de Nazaret, en donde moraban María y José. Cuando la sombra del decreto divino vino a deslizarse sobre ella, María estaba sola y engolfada en la oración. Pasaba las silenciosas horas de la noche en la unión más estrecha con Dios; y mientras oraba, el Verbo tomó posesión de su morada creada.

  • Tercer día de la novena, el 18 de diciembre.

Así había comenzado su vida encarnada el Niño. Consideremos el alma gloriosa y el santo cuerpo que había tomado, adorándolos profundamente. Admirando en el primer lugar el alma de ese divino Niño, consideremos en ella la plenitud de su gracia santificadora; la de su ciencia beatífica, por la cual desde el primer momento de su vida vio la divina esencia más claramente que todos los ángeles y leyó lo pasado lo porvenir con todos sus arcanos conocimientos.

  • Cuarto día de la novena, el 19 de diciembre.

Desde el seno de su madre comenzó el Niño Jesús a poner en práctica su entera sumisión a Dios, que continuó sin la menor interrupción durante toda su vida. Adoraba a su Eterno Padre, le amaba, se sometía a su voluntad; aceptaba con resignación el estado en que se hallaba conociendo toda su debilidad, toda su humillación, todas sus incomodidades.

  • Quinto día de la novena: el 20 de diciembre.

Ya hemos visto la vida que llevaba el Niño Jesús en el seno de su purísima Madre; veamos hoy la vida que llevaba también María durante el mismo espacio de tiempo. Necesidad hoy de que nos detengamos en ella si queremos comprender, en cuanto es posible a nuestra limitada capacidad, los sublimes misterios de la encarnación y el modo como hemos de corresponder a ellos.

  • Sexto día de la novena, 21 de diciembre.

Jesús había sido concebido en Nazaret, domicilio de San José y de María, y allí era de creerse que había de nacer, según todas las probabilidades. Más Dios lo tenía dispuesto de otra manera y los profetas habían anunciado que el Mesías nacería en Belén de Judá, ciudad de David

  • Séptimo día de la novena, 22 de diciembre.

Representémonos el viaje de María y José hacia Belén, llevando consigo aún no nacido, al creador del universo, hecho hombre. Contemplemos la humildad y la obediencia de ese Divino Niño, que, aunque de raza judía y habiendo amado durante siglos a su pueblo con una predilección inexplicable obedece así a un príncipe extranjero que forma el censo de población de su provincia.

  • Octavo día de la novena, 23 de diciembre.

Llegan a Belén José y María buscando hospedaje en los mesones, pero no encuentran, ya por hallarse todos ocupados, ya porque se le deshace a causa de su pobreza. Empero, nada puede turbar la paz interior de los que están fijos en Dios.

  • Noveno día de la novena, 24 de diciembre, víspera de Navidad.

La noche ha cerrado del todo en las campiñas de Belén. Desechados por los hombres y viéndose sin abrigo, María y José han salido de la inhospitalaria población, y se han refugiado en una gruta que se encontraba al pie de la colina. Seguía a la Reina de los Ángeles el jumento que le había servido de cabalgadura durante el viaje y en aquella cueva hallaron un manso buey, dejado ahí probablemente por alguno de los caminantes que había ido a buscar hospedaje en la ciudad.