La Puerta Falsa recibirá ayuda para evitar el cierre

Publicado por: juan.sacristan el Dom, 07/06/2020 - 16:25
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Una ayuda histórica. La Universidad del Rosario ofrecerá innovación a la Puerta Falsa, al ser ambos iconos históricos de la ciudad.
La Puerta Falsa
Créditos:
Wikimedia

El restaurante de más de 200 años de historia, ubicado en la esquina nororiental de la Plaza de Bolìvar, La Puerta Falsa, anunció hace unas semanas el cierre de sus puertas a causa de la falta de clientes ocasionada por la Covid-19 y las medidas de aislamiento social.

Un restaurante que ha estado presente en la historia de la capital del país y que retrata con aire novelesco, la vida de una mujer, de cuyo nombre no se tiene registro, se vio contra las cuerdas a causa de la pandemia.

El cierre parecía inminente y las consecuencias económicas catastróficas para el futuro del establecimiento. Pero después de anunciar la decisión, el rector de la Universidad del Rosario, Alejandro Cheyne, junto a los estudiantes y profesores de la facultad de Administración y el Centro de Emprendimiento de la institución se idearon una forma de ayudar al restaurante.

“La Puerta Falsa lleva más de 200 años siendo testigo de la historia del país, y nuestra universidad lleva 366 años como protagonista en la construcción de este país. De tal manera que nos acercamos a los propietarios y acordamos trabajar juntos para la reinvención del restaurante”, aseguró el rector Cheyne, en diálogo con Kienyke.com.

El restaurante fue fundado por una mujer que, según cuenta la historia, se enojó con el padre Juan Bautista Sacristán y Galiano por no haberle otorgado una actividad útil en los preparativos de la fiesta de la Virgen del Carmen.

Como forma de demostrar su molestia, la mujer repartió ese día pasabocas y onces a varias personas, a lo que Juan Bautista Sacristán respondió iracundo, porque hizo saltar el ayuno que le pedía a sus feligreses.

Con el tiempo la mujer siguió retando al cura, hasta el momento de crear el restaurante justo al lado de la Catedral Primada de Bogotá, ubicación que además le creó el nombre, por estar frente a la salida lateral del templo, conocida históricamente como “puerta falsa”.

Fue toda esa historia y tradición la que conmovió al rector de la Universidad del Rosario y los miembros de la Escuela de Emprendimiento, para buscar una forma de ayudar al restaurante en su crisis.

“Yo estudié en el Rosario y desde muy joven he asistido a La Puerta Falsa. Tiene mucho significado histórico para todos nosotros en la universidad del Rosario, donde se realizan encuentros y tertulias entre rosaristas y todos los actores de la sociedad, queremos defender ese ícono y que se permita abrir nuevamente este restaurante”, aseguró Cheyne.

La ayuda que propone la Universidad del Rosario

Contrario a lo que muchos creen, la ayuda no será económica. “Lo que estamos haciendo es poner a disposición a nuestros alumnos, profesores, investigadores y egresados, para ayudar al restaurante. La universidad no realizará ningún aporte económico a la Puerta Falsa”, aseguró el rector a este medio.

“No convocamos para recolectar dinero, sino algo más importante, para generar ideas e innovación a la Puerta Falsa”.

La ayuda, en la participarán diferentes miembros de la comunidad académica, consiste en ayudar a los dueños del restaurante en una estrategia de mercadeo que les permita ofrecer los productos, sin la atención física dentro del establecimiento.

“El acompañamiento, tiene diferentes dimensiones: diseño de estrategia de la cadena de suministro, rediseño de la estrategia de marketing, uso y apropiación de la tecnología por parte de la puerta falsa, reinvención de los canales de distribución”, explicó Cheyne.

El diseño de la estrategia se ha ido creando y esperan en dos semanas recibir varios aportes innovadores por medio de una ideatón, a la que ya se han sumado investigadores, estudiantes y egresados, así como sectores empresariales interesados en ofrecer una ayuda, no solo a La Puerta Falsa, sino a todo el sector gastronómico que necesita ayuda.